Los alimentos fermentados son una valiosa fuente de nutrientes esenciales para el intestino, que cuando no tiene suficiente flora beneficiosa, puede inflamarse y causar aumento de peso. Ricos en probióticos, te ayudarán a mantener un sistema inmunológico saludable, un metabolismo eficiente y cuidar tu sistema intestinal.

Aunque la comunidad científica todavía no logró probar cómo es que estos microorganismos benefician nuestro cuerpo, hay investigaciones que muestran correlaciones positivas:

- Equilibran tu flora intestinal. Estudios sugieren que los alimentos fermentados ayudan a aliviar síntomas de intestino irritable. Además, podrían reducir ansiedad y alergias estacionales.

- Regulan tu peso. Hay alimentos probióticos que contribuyen a mantener el matabolismo con un óptimo funcionamiento.

¿Cómo incorporarlos? Te contamos de 10 alimentos fermentados con probióticos para tu salud:

Yogur

Si lo consumes diariamente, el yogur es una gran fuente de calcio y vitamina D para tus huesos y dientes. Como desayuno o colación, puedes combinarlo con frutas, granola, e incluso utilizarlo como ingrediente en recetas saladas. Prueba el yogur griego si buscas un poco de proteína extra.

Con leche entera, un pote de yogur para cocinar y dos cucharadas de azúcar puedes preparar tu propio yogur casero. Descúbre cómo preparalo aquí.

yogur casero

Kimchi

Oriundo de Corea, el Kimchi proviene de una mezcla fermentada tradicional de rábanos, repollo, cebollas verdes y una salsa picante hecha con algas marinas en polvo o camarones. Es un alimento básico en varios platos asiáticos.

El Lactobacillus, el cultivo probiótico primario del Kimchi, ha demostrado ser efectivo en la reducción de grasa. Ten cuidado de no excederte al consumirlo ya que contiene mucho sodio.

Chucrut

Este plato ácido, vegano y económico es un excelente probiótico y digestivo. Se trata del repollo en escabeche. Al igual que el Kimchi, es un lácteo fermentado con Lactobacillus. Rico en vitaminas y enzimas, mejorará el sistema depurativo de tu organismo.

Puedes consumirlo como dip, colación o utilizarlo como ingrediente. Para prepararlo solo necesitas col y sal. Te contamos como hacerlo en casa, paso a paso.

chucrut con arándanos en un bowl

Pepinos en escabeche

Hace más de cuatro mil años, en la antigua Mesopotamia, la gente almacenaba pepinos frescos en salmuera (agua con sal). La práctica de preparar pepinos picantes se extendió por el mundo y hasta hoy.

Estos pepinos son una fuente de probióticos saludables para el intestino. Sin embargo, no todos los pepinos en frasco del supermercado traen probióticos saludables: busca aquellos lacto-fermentados en la sección refrigerada. ¡Incluso puedes preparalos tu mismo! Necesitarás de una cosecha abundante de pepinos, agua y sal.

Penteh

Originario de Indonesia, el Penteh proviene de la fermentación natural controlada de la soja. Este primo del tofu es comúnmente utilizado como sustituto de la carne: tiene una textura carnosa y un sabor neutro que permite diversos condimentos.

Esta deliciosa fuente de probióticos es ideal para equilibrar la flora intestinal y proporciona nutrientes como calcio y proteínas.

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Natto

El natto es un derivado de la soja, resultado de la fermentación de la semilla de soja. Este alimento milenario que proviene de Japón es altamente nutritivo y de fácil digestión. Además, promueve una buena salud ósea y cardiovascular, y su fuerza probiótica ayuda a combatir los síntomas del intestino irritable y las afecciones de la piel.

La mejor manera de comer natto es mezclarlo un poco, agregar un aderezo a elección, mezclarlo hasta que se vea vizcoso y echarlo sobre el arroz.

Kéfir

Desarrollada hace años en Los Balcanes, esta bebida suave y cremosa con sabor a yogur tiene beneficios para el tracto digestivo y la flora intestinal. Su fermentación proviene de los granos de kéfir, un cultivo simbiótico de levaduras y bacterias.

Para prepararlo necesitas “nódulos madre”, que son granos de kéfir vivos que pueden alimentarse para producir más cantidad. También necesitarás azúcar para alimentar el kéfir que va a transformar el azúcar. Las costumbres indican que el kéfir no se compra, solo puede donarse. Si conoces a alguien que prepara su propio kéfir, seguro podrá darte nódulos madre para que los incorpores en tu dieta.

Si estás interesado en aprender a prepararlo, paso a paso, te contamos cómo hacer Kéfir.

kefir

Aceitunas verdes en escabeche

Como ingrediente en comidas o cócteles, las aceitunas obtienen su sabor distintivo de sus bacterias de ácido láctico en el proceso de fermentación. Entre sus beneficios pueden ayudarte a perder peso y aliviar síntomas dolorosos del síndrome del intestino irritable.

Lee las etiquetas al comprarlas, las aceitunas beneficiosas son aquellas que se conservan en salmuera y no con lejía.

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Kvas de remolacha

Esta bebida originaria de Rusia proviene del pan de centeno duro y utiliza levadura para su proceso de fermentación. El kvas clásico tiene es burbujeante y lleva alcohol.

A medida que se fermenta con remolacha y suero, este tónico se convierte en una deliciosa bebida de color rojo oscuro rica en fibra y potasio. Te ayudará a mantenerte hidratado, limpiará tu hígado y regulará tu digestión.

Kombucha

La Kombucha es una bebida probiótica hecha a partir del té negro endulzado que es fermentado con SCOBY (cultivo simbiótico de bacterias y levaduras) y azúcar. Esta infusión china se popularizó por su potencial para estimular el sistema inmunológico y equilibrar los microbios intestinales.

Al comprarla en el súper, elige la variedad no pasteurizada, aunque también puedes prepararla tu mismo.

¿Qué esperas? ¡Consulta con tu médico para incorporar alimentos fermentados en tu dieta!

Fuente: Ecoportal