¿Sueles escuchar que comer saludable es más caro? ¿Es fin de mes y debes ahorrar dinero? Si bien es verdad que la comida rápida suele ser más fácil de conseguir, no siempre es más barata que la comida sana.

Siempre puedes elegir cocinar en casa o buscar con anticipación algún restaurante o lugar de comida rápida saludable -fast good- para no terminar comiendo una hamburguesa con patatas fritas o una ensalada insulsa.

Además, es necesario establecer prioridades: si consideras que cuidar tu cuerpo y tu salud es importante para ti, entonces ¡piensa que comer sano es una inversión, no un gasto! Para ayudarte, te brindamos algunas recomendaciones para comer sano, rico y con bajo presupuesto.

1. Compra comida al por mayor

Desde las legumbres, hasta el arroz o la avena, en los locales que venden a granel podrás encontrar ingredientes muy nutritivos por poco dinero. Además de ahorrar dinero, no tendrás que ir tan seguido a la dietética o el supermercado ya que podrás comprar más cantidad, y este tipo de comida rinde muchísimo.

comprar a granel

2. Ir a los mercados de productores locales y priorizar la comida de estación

Al hacer esto, conseguirás productos más saludables y ayudarás a las economías de los pequeños productores y al ambiente. Además, conseguirás mejores precios.

3. Planifica tus comidas y haz una lista antes de hacer las compras

Así, no comprarás de más. Fíjate bien si tienes un paquete de garbanzos escondido atrás en la alacena y revisa tu freezer. Además, evitarás desperdiciar comida que no llegues a comer o que se dañe con el tiempo.

4. Guarda la verdura o fruta sobrante para otro día

¡No tienes por qué usar toda la verdura, la fruta o el queso o tofu de una sola vez! Si solo quieres usar la mitad, guarda la otra mitad para usarla otro día, ya sea en la nevera o en el congelador.

5. Ten alimentos “base” listos en la heladera o en el freezer

Seguro alguna vez habrás llegado a tu casa cansado después de un largo día de trabajo y habrás querido comer algo rápido, que no te demande demasiado esfuerzo. Para evitar el delivery o comer lo primero que encuentres, organízate y tómate un día de la semana para preparar algunos alimentos (como arroz o fideos integrales, calabaza, brócoli o espinaca). Así, los tendrás listos para preparar algo rápido y sano.

lavar verduras

6. Lleva un control de tus gastos

Si anotas tus gastos, podrás ver dónde puedes reducir o ajustar. Incluso, puedes evitar comprarte ese café todas las mañanas antes de llegar al trabajo y desayunar en tu casa, o llevarte un tupper con comida para el almuerzo en la oficina.

7. ¡Cocina más!

Guárdate el salir a comer afuera o el delivery para ocasiones especiales. Si cocinas tú mismo, no solo comerás más saludable sino también más barato.

8. Aprovecha los productos viejos

Usa las manzanas arenosas para hacer compota de manzana, las bananas maduras para hacer helado o un budín, o los tomates para hacer salsa y guardarla en el congelador.

9. Lleva tu botella de agua a todos lados

No solo beberás más agua, sino que también evitarás comprarlas por la calle. Con este sencillo hábito le harás un favor a tu bolsillo, ¡y también al planeta!

10. ¡Siembra verduras y especias!

Puedes plantar desde cilantro, ciboulette y perejil, hasta zanahorias y tomates. No solo ahorrarás dinero, sino que también comerás alimentos cultivados por ti mismo, más saludables y naturales.

Y tú, ¿qué otro consejo agregarías?