Por Agos Alessandri (MN 6703), nutricionista y coach en cambio de hábitos.

Comer de una manera consciente ya está siendo tendencia, cada vez somos más los que nos sumamos a este modo de relacionarnos con el alimento y tomamos conciencia de cómo esto repercute en nuestra salud física, mental y emocional.

Elegir el combustible que ingresa a nuestro cuerpo es fundamental para su funcionamiento y vitalidad, y lo mejor de todo es que nosotros mismos somos los responsables de esta elección.

¿Sabías que comer no es lo mismo que nutrirnos? Nutrirnos es mucho más que eso: es un acto de amor, de cuidado. Es clave elegir los alimentos en base a la salud y no pensando cuánto engorda o deja de engordar. Es primordial cambiar la perspectiva y elegir con un claro objetivo: nutrirnos.

Y si hablamos de nutrientes, hablemos de los que encontramos dentro del grupo de cereales y sus propiedades. Los cereales son fuente concentrada de energía y de ellos obtenemos muchos subproductos y derivados; se producen en abundancia, se adaptan a climas adversos; nos aportan hidratos de carbono, proteínas, lípidos, calcio, fósforo, hierro y vitaminas del complejo B.

las ventajas del centeno

Dentro de este magnífico grupo de alimentos encontramos al centeno, grano que posee varias cualidades y múltiples beneficios nutritivos, además de su amplia versatilidad.

Podés adoptarlo en muchas preparaciones, por ejemplo en tus desayunos o meriendas consumiendolo como tostadas. Elegí siempre un pan integral, sin conservantes y sin aditivos. Y si está elaborado con masa madre mejor, ya que esto favorece la asimilación de nutrientes y su digestión. Todas sus virtudes van a impactar directa y positivamente en tu salud.

El centeno al ser un hidrato de carbono complejo con alto contenido de fibra ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. Su bajo índice glucémico y su alto contenido de fibra regulan los niveles de azúcar en sangre, lo cual es beneficioso para controlar y mejorar el perfil glucémico.

El centeno, por ser un grano integral, disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer. Además, es un gran regulador del tránsito intestinal por su aporte de fibra y mucílagos.

Y como si esto fuera poco, al contener Selenio y Zinc contribuye con la protección de nuestro sistema inmune y, a su vez, es el cereal con mayor aporte de Vitamina B2.

Ahora que ya conoces sus beneficios, empezá a elegir a partir del conocimiento y sumá más de lo bueno a tu vida. Tu propio cuerpo te lo va a agradecer. Poné el foco en tu salud, en tu bienestar y en tu calidad de vida, basándote en elecciones conscientes y reales.