La idea de que la grandeza del mundo natural se hace cada vez más pequeña ya es una realidad tangible. Así lo demuestra un estudio, el peso de los objetos creados por el hombre ya superó toda la biomasa del planeta. Y esto a su vez, se traduce en una preocupación sobre el hecho de que las acciones humanas están provocando fenómenos de cambio climático y extinción de especies.

La investigación que confirma todos estos hechos fue realizada por el Instituto Weizman de Israel. Y en ella también se detalla como el empuje del hombre no deja de incrementarse, mientras que el del medio ambiente sigue menguando. Tanto así que se contempla la idea de que el escenario de ciencia ficción de un planeta sometido a la ingeniería ya está aquí.

Las condiciones del planeta

En este momento la biosfera del planeta tiene un peso de alrededor de 1,2 billones de toneladas (este dato se refiere a masa seca, sin contar el agua). Dentro de este cálculo se incluyen los peces del mar, los pájaros del cielo, los arboles de la tierra, los microorganismos del subsuelo y mucho más. Siendo de todo esto, los árboles la masa más pesada del planeta.

De hecho, antes de que el ser humano arrasara con campos verdes a causa de su deforestación, el peso de los arboles era el doble de lo que actualmente es.

forest-931706_1920

Ahora, el estudio no solo se enfocó en la biomasa de la Tierra, sino que profundizó en la "masa antropogénica", la cual se compone de todas las cosas creadas por el hombre. Desde casas, coches, aviones, carreteras y una inmensa variedad de otros objetos. Los cuales, en los últimos 20 años han multiplicado su volumen, logrando que en el 2020 su peso se fuera equivalente al de los organismos vivos. Y en los próximos años este será ampliamente superado. Se estima que en 2040 se triplicará si las actuales tendencias se mantienen.

¿Pero qué es lo que construimos?

Se habla de una variedad extraordinaria y creciente de objetos. El número actual de “tecnoespecies” supera con altos indicies el número de especies biológicas. Incluso, no se cuenta con un número exacto o aproximado de estos datos porque exceden las extraordinarias capacidades del grupo de investigación.

Sin embargo, todos estos objetos pueden descomponerse en los materiales que lo forman, y de ellos los conglomerados y el hormigón se llevan unos cuatro quitos de la cifra total. Luego estarían los metales, el asfalto y los ladrillos. Dejando en una escala minoritaria a los plásticos.

Pero incluso, la forma en la que se interpreten los datos no es lo relevante. Lo más importante de este estudio es saber que la Tierra ha entrado en una nueva era determinada por la actividad humana. Carga de incertidumbre y donde las condiciones cambian rápidamente.

Aún estamos a tiempo de cambiar esta tendencia. ¡comparte esta información!