Una piel bronceada debe ser el resultado de una cuidadosa exposición al sol, dentro de los horarios recomendados y siempre utilizando protector solar. Sólo de esta manera tu cuerpo tomará un tono saludable y agradable sin que se deshidrate ni lastime tu piel.

Volver a la rutina no tiene que significar que sea hora de resignar ese color tostado. A continuación encontrarás algunas recomendaciones para que tu bronceado perdure la mayor cantidad de tiempo posible:

  • Reemplaza el café por jugo de naranja y zanahoria y elige alimentos con carotenos y vitaminas A y C que activen la melanina y te ayuden a conservar el color. Espinaca, sandía y melón son algunas opciones.

  • Exfolia e hidrata tu piel sin miedo a que esto borre tu bronceado. Luego de tanta exposición al sol es importante que no haya sequedad. Además la exfoliación activa la regeneración celular y limpia la piel. Puedes hacerte una exfoliación suave una vez por semana con productos de base oleosa.

  • Báñate con agua templada ya que el agua muy caliente ablanda los tejidos y facilita la caída de las células de la piel bronceada. 

  • Bebe como mínimo 2 litros de agua por día.
  • Utiliza un autobronceante una vez por semana para que contribuya a mantener el color del bronceado natural. 

  • Evita el exceso de maquillaje porque no deja que la piel respire y oculta su luminosidad natural.

¿Conoces otros trucos para prolongar el bronceado natural? ¿Te han dado buenos resultados?