Si la vibración es capaz de modificar casi automáticamente el comportamiento de unos animales tan pequeños como las hormigas, ¿qué efectos imperceptibles podrían tener sobre nosotros? En este vídeo, el caminar de cientos de hormigas se modifican con la vibración y el sonido de un celular, formando un círculo alrededor de él. 

En relación a esto, una investigación de la Universidad Libre de Bruselas demostró que si se expone a estos animales a ondas electromagnéticas similares a los celulares pueden perder un 50% de sus capacidades olfativas, auditivas y de aprendizaje. Estos pequeños animales tienen receptores magnéticos en sus antenas, por lo cual el magnetismo es central para su orientación.

Con respecto al hombre, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer ha clasificado estos campos electromagnéticos como posible cancerígenos, por lo cual, aunque invisibles, las consecuencias sobre nuestra salud son una cuestión que deberíamos comenzar a tener en cuenta.