La miel tiene muchísimos beneficios para la salud. Es antiséptica, dietética, edulcorante, tonificante, calmante, laxante y diurética. Además, tiene propiedades curativas y es un excelente energizante natural. Es por eso que sirve para mucho más que endulzar: Haz clic aquí para conocer más propiedades de la miel.

Sigue leyendo para conocer algunos de sus usos poco convencionales.


1. Conserva las frutas

En lugar de preparar jalea, conserva tus frutas en un almíbar de miel. Para las frutas dulces, debes usar una parte de miel y una de agua. Para las frutas ácidas, dos de miel y un litro de agua. Mezcla bien ambos ingredientes y cubre las frutas con esta preparación. Guarda la conserva en un recipiente hermético. 

2. Relájate en la tina

Después de un día agitado, llena tu tina de baño con agua tibia y vierte dentro de ella algunas cucharadas de miel.  Por sus propiedades relajantes, te ayudará a liberar el estrés. Además, el agua quedará con un aroma exquisito. 

3. Haz que tu pelo se vea brillante y sedoso

Coloca una cucharada de miel en un litro de agua tibia. Revuelve para diluirla. Luego de lavarte el pelo con champú, coloca un poco de la preparación en tu cabello. No necesitas enjuagarla. También puedes usar un poco de miel pura en las puntas cuando las tengas florecidas.

4. Exfolia tu piel

Prepara un exfoliante formando una pasta con miel, almendras molidas y jugo de limón. Aplica esta mezcla directamente sobre tu rostro con movimientos circulares. Luego, enjuaga tu cara con agua fresca y sécala sin frotar.

5. Prepara una loción facial limpiadora

La miel es un antibacteriano natural, mucho más delicado que cualquier jabón. No le quita a la piel sus aceites naturales pero puede ayudar a suavizar y a eliminar puntos negros y granos.

Humedece tu rostro con agua tibia. Coloca un poco menos de una cucharadita de miel en tu mano y frota tus palmas entre sí. Masajea tu cara haciendo movimientos circulares hasta cubrir toda su superficie. Para una limpieza más profunda, deja la miel reposar por 5 o 10 minutos. Al terminar, enjuaga tu rostro con agua tibia y sécalo sin frotar.

6. Prepara una loción humectante

La miel también funciona como un humectante natural. Antes de empezar a preparar esta loción, junta algunas hierbas aromáticas que tengas en tu hogar. ¡la lavanda quedará genial! Coloca un poco de miel en una olla hasta que tenga una consistencia líquida. Cuando esté lista, viértela sobre las hierbas. La proporción correcta es una cucharada de hierbas por cada 225 gr de miel. Coloca esta preparación en un recipiente hermético y déjalo reposar por una semana. Al cabo de este período de tiempo, agrega una cucharada de agua y mezcla bien. Esto hará que la loción tenga una mejor consistencia.

Puedes usar esta loción para humectar tus manos y todo tu cuerpo.

7. Combate los parásitos

Al combinar los componentes terapéuticos de la miel con la acidez del vinagre se obtiene un excelente remedio casero para combatir los parásitos. Mezcla partes iguales de miel, vinagre de manzana y agua. Bebe esta preparación varias veces al día durante dos meses para limpiarte por completo.

8. Limpia cortes y alivia las quemaduras

El peróxido de hidrógeno suele utilizarse para limpiar las heridas y hacer que sanen con mayor rapidez. La miel contiene una buena cantidad de este químico, que se libera al combinarla con agua o con los fluidos corporales. Así, al aplicar miel sobre una herida abierta, la glucosa se diluye y gradualmente se libera el peróxido de hidrógeno.

Cuando sufras quemaduras menores, te raspes o te cortes, aplica una ligera capa de miel sobre la herida para limpiarla y calmar la inflamación. Esto ayudará a que la lesión se cure más rápido y sea menos dolorosa. Siempre ten la precaución de usar un utensilio desinfectado.

9. Deshazte del acné

Si tu piel es más bien grasa y tienes tendencia a tener brotes de acné, coloca un poquito de miel pura sobre los granos. Déjala reposar por media hora y enjuaga. Repite todos los días hasta que el grano desaparezca.

10. Calma la ansiedad

La miel se ha utilizado desde la antigüedad para calmar la ansiedad. Para esto, puedes comerla sola o mezclarla con una infusión relajante, como la de manzanilla o lavanda. Si tu nerviosismo afecta tu estómago, mezcla el jugo de un limón con un poco de miel y jengibre.

11. Duerme mejor

Para quienes sufren de insomnio, la miel es un excelente sedante natural. Mezcla una cucharadita de ella con media cucharadita de sal. Comer esto antes de acostarte te ayudará a pasar una noche tranquila y sin sobresaltos.

12. Alivia la resaca

Si tomaste de más, la miel será tu aliada para aliviar los malestares ocasionados por la resaca al día siguiente. Diluye una cucharada en un vaso de agua y bébela. Esta preparación ayudará a acelerar el metabolismo del alcohol.