La osteoporosis es una enfermedad ósea, que puede producir fracturas de cadera y de vértebras y que, en casos extremos, puede producir huesos quebrados por sólo toser. Pero pocos lo saben, muchos creen que se trata solo de una debilidad normal de los huesos en la vejez, y no hacen nada para prevenirla.Afecta mucho más a las mujeres que a los hombres, porque sus hormonas las protegen durante la edad fértil pero luego quedan desprotegidas de repente.

Los huesos son tejidos vivos que se rompen y se reemplazan constantemente. Cuando la generación de huesos nuevos es más lenta que la eliminación de los huesos viejos, entonces hay osteoporosis.

El gran problema de esta enfermedad es que puede no presentar ningún síntoma, por lo que se la llama “enfermedad silenciosa”. En general, termina detectándose a la primer fractura, pero lo ideal es poder evitar las mismas con los cuidados adecuados, siempre teniendo un diagnóstico temprano.

Como consecuencia del aumento en la expectativa de vida y del envejecimiento de la población, la OMS prevé que hasta el 75 por ciento de todas las fracturas de cadera que se producirán en los países en desarrollo en los próximos 50 años estarán causados por osteoporosis.

Factores de riesgo

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La osteoporosis afecta mayoritariamente a mujeres blancas después de la menopausia. Esto se debe a los cambios en el metabolismo del hueso durante la menopausia y con el hecho de que las mujeres viven casi un tercio de su vida después de haber dejado de menstruar.

Aquellas mujeres que hayan tenido menopausia precoz tienen más posibilidad de contraer osteoporosis, por lo que deberían pensar en hacerse controles.

Otros factores de riesgo son:

  • La edad: a mayor edad, mayor riesgo de desarrollar osteoporosis.
  • Antecedentes familiares: si un padre o hermano sufrió osteoporosis, y sobre todo si tuvo fractura de cadera, hay más posibilidades de padecer la enfermedad. 
  • Niveles bajos de las hormonas sexuales: la fuerte reducción de estrógeno en las mujeres menopáusicas influye en que sean la población de riesgo más vulnerables. 
  • Problemas de tiroides
  • Baja ingesta de calcio durante toda la vida
  • Trastornos de alimentación
  • Llevar una vida sedentaria
  • Beber más de dos vasos de alcohol al día
  • Ser fumador

Cómo detectar a tiempo la osteoporosis

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Lamentablemente, la osteoporosis casi no presenta síntomas tempranamente, y los que presenta pueden ser confundidos con otras cosas.

Los más comunes son:

  • Dolor en la espalda o en la cadera, dolores en las articulaciones.
  • El dolor aumenta después de cualquier actividad física o después de pasar algún tiempo en una misma posición.
  • El dolor desaparece o disminuye después del descanso.
  • Una postura encorvada.
  • Pérdida de altura.
  • Trastorno del caminar.

De todos modos, lo que se recomienda es, si se está dentro de la población de riesgo, recurrir a un especialista para realizarse densitometría. Esta prueba mide la densidad mineral del hueso, y puede predecir el riesgo de fractura.

Prevención

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De cualquier manera, la mejor decisión que se puede tomar es la de prevenir la enfermedad.

Aunque hay algunos factores de riesgo que son naturales y no puede hacerse nada con ellos (como la menopausia), sí hay acciones que pueden prevenir la osteoporosis y, en general, mejorar la salud de los huesos.

Lo esencial es una buena alimentación y hacer ejercicio de manera regular.

Nutrientes

En este aspecto, es fundamental ingerir cantidades suficientes de calcio y de proteínas, que son los elementos indispensables para los huesos.

Las buenas fuentes de calcio incluyen:

  • Productos lácteos con bajo contenido de grasa
  • Vegetales de hojas verdes oscuras
  • Salmón enlatado o sardinas con huesos
  • Productos de soja, como tofu
  • Cereales fortificados con calcio y jugo de naranja

También es importante mantener niveles altos de vitamina D, que mejora la capacidad del cuerpo para absorber el calcio. Para ello, la exposición moderada al sol es fundamental.

Ejercicio

Hacer ejercicio ayuda a construir huesos fuertes. Aunque puedes comenzar a hacerlos en cualquier momento, si comienzas de joven y lo mantienes toda la vida obtendrás mejores resultados.

Lo ideal es combinar ejercicios de entrenamiento de fuerza con ejercicios de equilibrio y de soporte de peso.

El entrenamiento de fuerza ayuda a fortalecer los músculos y los huesos de los brazos y la parte superior de la columna vertebral, y los ejercicios de soporte de peso ayudan principalmente a los huesos de las piernas, las caderas y la parte baja de la columna vertebral.

Los ejercicios de equilibrio ayudan a reducir el riesgo de caídas a medida que se envejece.