Muchas veces se relaciona al proceso terapéutico en salud mental con la locura y este estigma hace que se genere resistencia a los profesionales en este ámbito haciendo que creas que necesitas tocar fondo para poder acudir a terapia. Y la realidad es que no es así. Por eso, te comparto 3 indicativos que nos avisan que debemos acudir a un soporte profesional para evitar el dolor de llegar a tocar fondo.

1. Este problema está solo en tu mente la gran mayoría del tiempo

Si bien es natural que ciertas cosas te causen preocupación, cuando un asunto no sale de tu cabeza y por más de que le das mil vueltas no encuentras solución, esto ya dejó de ser funcional. Si ocupas gran parte de tu tiempo y energía en una temática específica entonces se ha vuelto intrusivo, en otras palabras, te está carcomiendo y esto además de causarte altos niveles de estrés, te ha quitado objetividad.

En casos como este acudir a un profesional de la salud mental te ayudará a que puedas ir recobrando la objetividad, puedas entender por qué tu mente le está dando tanta importancia y hasta muchas veces logres encontrar una solución. Recuerda que un buen terapeuta no te dirá lo que tienes que hacer para solucionar tus problemas, sino que te guiará a que encuentres por ti mismo(a) la solución ya que tú más que nadie conoce el origen de la problemática.

estrés

2. ya no disfrutas de las cosas que disfrutabas antes

Esto en psicología se llama anhedonia y quiere decir pérdida de placer (y no estamos hablando de sexo) esto es un síntoma de desconexión emocional, puede darse por muchos motivos pero principalmente ocurre cuando has perdido la esperanza. Tal vez puedas identificar un momento en tu vida en que hayas sentido eso, porque a la gran mayoría de personas nos ha pasado alguna vez; pero no es sano y si no le prestas la suficiente atención puede derivar en un trastorno depresivo, y no queremos llegar hasta ahí. Ese puede ser el fondo del que estábamos hablando al principio.

Recuperar la esperanza y la motivación puede ser una tarea un tanto compleja, pero definitivamente es posible. Un terapeuta podrá ayudarte a encontrar la raíz de tu anhedonia y así combatirla para que la próxima vez que sientas que está queriendo entrar en tu vida, tengas las herramientas necesarias para cerrarle la puerta.

3. tienes insatisfacción en una o más áreas de tu vida

En las circunstancias mundiales del último año es bastante común que las personas se sientan así, porque estamos viviendo algo que es nuevo para la inmensa mayoría de nosotros. Sin embargo, así como los puntos anteriores, esto puede volverse cada vez más fuerte. La idea no es que te vuelvas una persona conformista, sino que es parte de la evolución humana, ya que la finalidad es que te transformes, no que sigas rumeando el pasado.

Un terapeuta te podrá ayudar a explorar las posibles causas de tu insatisfacción para que descubras si realmente ese es el problema o hay algo más detrás que está usando ese disfraz para pasar desapercibido.. Así que ya sabes, no dejes que los tabúes culturales determinen tu nivel de cuidado personal. Tu salud mental está en tus manos.

Si quieres empezar con algo más general para conocerte mejor te invito a que revises mi Programa de Transformación A•D•N en mi web. ¡Nos vemos pronto!