Prestarle atención a tu bienestar, así como al de tu familia, es algo que haces todos los días. Para lograrlo, tratas de llevar una dieta saludable, hacer ejercicios, realizar actividades para mantener, no solo tu salud física, sino también la emocional. Pero puede que estés ignorando a un enemigo bastante silencioso y difícil de detectar a simple vista, los metales pesados.

Estos elementos se pueden encontrar en todas partes, en los alimentos, el agua y hasta en el aire. Por lo tanto, debes tener precaución con lo que comes, realizarte exámenes para saber si tienes metales pesados en el cuerpo y buscar la manera de eliminarlos.

Para ayudarte, este artículo se encargará de brindarte toda la información que requieres sobre una realidad que vivimos todos. Así bien, conoce de qué se trata, qué síntomas advierten la presencia de metales pesados en el cuerpo, las consecuencias para la salud, como eliminarlos, los alimentos que se deben evitar, entre muchas otras cosas.

¿Qué son los metales pesados?

Se denominan metales pesados a todos aquellos cuya densidad es mayor que la del agua, por lo menos cinco veces. Entre estos, se pueden resaltar los siguientes: arsénico, cadmio, cobalto, zinc, aluminio, estaño, plomo, mercurio, cobre, cromo y níquel. Se usan en diversos procesos de producción, por lo que su concentración en el ambiente ha aumentado con el tiempo.

Algunos de los metales antes mencionados son indispensables para el correcto funcionamiento del cuerpo humano, pero en concentraciones bajas. Esto se debe a que participan en procesos enzimáticos o están presentes en ciertas moléculas, como el hierro en la hemoglobina. Su ausencia puede provocar enfermedades, aunque su exceso resulta tóxico.

Ahora bien, el desarrollo tecnológico, así como la producción de desechos, ha causado la presencia de metales pesados en cantidades importantes en el medio ambiente. Hecho que produce efectos sobre la salud de los seres vivos y el equilibrio de los ecosistemas.

Lo que resulta más peligroso de los metales pesados es que son elementos químicos que tienden a bioacumularse. ¿A qué se refiere este término? Bien, se trata del aumento de la concentración de un metal en cierto organismo biológico con respecto a la concentración en el medio, a medida que avanza en la cadena trófica.

Pongámoslo de esta manera, si en el suelo marino se encuentra una cantidad de 10 unidades de algún metal, las plantas que se nutren de dicho suelo acumularán 100 unidades. Seguidamente, los peces que se alimentan de esas plantas contarán con 1000 unidades, que serán las que lleguen a los seres humanos. Más o menos así se da la bioacumulación.

Alerta mundial: esto le pasa a tu cuerpo si comes atún de lata frecuentemente

Metales pesados en el cuerpo

Son muchos los metales pesados que están presentes en nuestra vida cotidiana, ya que se usan en la agricultura, la industria de pinturas, combustibles, la fábrica de baterías, medicina dental, soldaduras, entre muchas otras cosas. Aunque se han conseguido alternativas para disminuir la utilización de estos, no han sido eliminados por completo y pueden entrar a nuestro cuerpo de diferentes formas.

Diariamente estamos expuestos a metales pesados, cuando entramos en contacto con el agua, los alimentos y el medio ambiente. Como consecuencia, desde hace varios años, se han conocido enfermedades producidas por su presencia en el cuerpo. Su acumulación puede llegar a ser realmente nociva.

Síntomas

La presencia de metales pesados en el cuerpo puede evidenciarse por algunos síntomas, los cuales varían dependiendo del metal del cual se trate. Entre ellos, es posible mencionar los siguientes:

- Náuseas y vómitos

- Dolor abdominal

- Diarrea

- Hormigueo en las extremidades

- Dificultad para respirar

- Escalofríos

- Debilidad

- Sensación de sabor metálico

- Irritación en la piel

- Pérdida de peso

- Convulsiones

- Irritabilidad

Enfermedades asociadas a metales pesados

Según el metal pesado al que se esté en contacto, pueden presentarse diferentes enfermedades. A continuación, se despliegan algunas de ellas:

CADMIO: Dependiendo de su concentración en el cuerpo, puede causar anemia, disfunción renal, cálculos, osteoporosis, trastornos respiratorios, hipertensión, trastornos nerviosos, pérdida de peso y de apetito, cáncer de próstata y de pulmones.

ARSÉNICO: Se ubican entre los elementos cancerígenos. Pero también producen lesiones en la piel, en el sistema nervioso y el hígado.

PLOMO: Este metal es considerado un grave riesgo de salud pública. Provoca retraso del desarrollo mental e intelectual en niños. Mientras que en los adultos causa hipertensión, problemas de hemoglobina y enfermedades cardiovasculares.

COBRE: Es capaz de causar anemia hipocrómica, disminución de la tasa de crecimiento, diarrea, infertilidad e insuficiencia cardiaca.

MERCURIO: Además de problemas renales, también pueden producir hipertrofia de tiroides, gingivitis, cambios en la personalidad, pérdida de memoria, depresión, delirios y alucinaciones.

metales pesados

¿Cómo verificar la presencia de metales pesados en el cuerpo?

Debido a la incidencia de diversas enfermedades causadas por la presencia de metales pesados en el cuerpo, se ha tratado de conseguir una manera de detectarlo. Esto, con la finalidad de aplicar un tratamiento para su eliminación.

En este sentido, cuando una persona presenta algunos de los síntomas antes mencionados para metales pesados en el cuerpo, el médico le solicitará una prueba para analizarlo.

Los exámenes más comunes y fiables que se pueden realizar son la prueba en sangre de metales pesados, la prueba de toxicidad de metales pesados y el panel de metales pesados. Se trata de un grupo de pruebas que, no solo detectan la presencia de metales pesados en el cuerpo, sino que además miden los niveles de estos y cuán tóxicos son.

Alimentos que pueden contener metales pesados

Normalmente, muchos de los productos que contienen metales pesados son usados en la agricultura. Como, por ejemplo, plaguicidas, herbicidas, fertilizantes, entre otras cosas. Por tal razón, el número de alimentos contaminados por estos elementos químicos es amplio.

Pero no solo los alimentos de origen vegetal pueden contener metales pesados, también los de origen animal, como pescados, moluscos y crustáceos. Ya que estos filtran el agua que posee altos niveles de metales y lo acumulan.

Uno de los alimentos que, comúnmente, poseen altas concentraciones de estos elementos químicos son los mariscos. Según estudios, el 95 % de los metales pesados presentes en los pescados es consumido por los seres humanos. Se debe tener presente que mientras más grandes y viejos sean los pescados, mayor será el nivel de metales pesados contenidos. Así pues, es más posible encontrarlos en el atún, marlín, salmón, tiburón, pez espada, etc.

¿Cómo eliminar los metales pesados del cuerpo?

Aunque los metales pesados se encuentran en muchos alimentos, el agua, el suelo y el aire, existen formas de disminuir los niveles presentes en el cuerpo, o bien eliminarlos. Para lograrlo, lo más utilizado es la terapia de quelación.

¿Qué es la terapia de quelación? Es un procedimiento en el cual se suministran sustancias quelantes, que se adhieren a los metales pesados, secuestrándolos y formando moléculas capaces de ser expulsadas.

Estas sustancias quelantes se pueden conseguir en productos naturales como el cilantro, la clorofila (el pigmento verde de las plantas), el alga clórela, linaza, nueces, jengibre, limón, cúrcuma, ajo, etc.

Para disminuir el nivel de metales pesados en el cuerpo, consume alimentos de cultivos ecológicos, utiliza productos naturales, evita las amalgamas dentales y haz ejercicios en lugares con poco tráfico.