Para un futuro neutral en emisiones de carbono, la forma en la que nos trasladamos de un punto a otro debe ser más limpia. En América Latina, el sector de transporte contribuye en un 34% a las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Además de contribuir al cambio climático, esto ha desatado problemas importantes de salud pública en la región. En este escenario, la movilidad eléctrica o híbrida se presenta como una alternativa sostenible al ciclo de contaminación por combustibles fósiles.

Esta compleja idea se resume en la palabra “electromobilidad”, y su creciente importancia la hizo candidata a la palabra del año de 2019 para la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA). Aunque el galardón se lo llevó la palabra emoji, vale pensar por qué el término ganó tal relevancia.

La electromovilidad o e-movilidad nos permite acercarnos a un futuro con un transporte más limpio, y se ha vuelto cada vez más popular entre la población. Consiste en el uso de automóviles eléctricos, así como bicicletas eléctricas, motocicletas eléctricas, autobuses electrónicos y camiones electrónicos. Todos ellos tienen un medio para almacenar energía a bordo y la principalmente de la red eléctrica pública.

Las emisiones están teniendo un grave impacto en el clima y el ambiente: cada vez más CO2 ingresa a la atmósfera, y la Tierra se calienta más y más. Según una encuesta realizada por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), el tráfico es responsable del 23% de todas las emisiones de CO2 en todo el mundo.

Los vehículos eléctricos, a diferencia de los automóviles de gasolina y diésel, no emiten CO2. Sin embargo, vale aclarar que solo son neutrales si las baterías y la electricidad para alimentarlos se producen utilizando energías renovables.

Considerando que el informe de 2014 de los Prospectos Mundiales de Urbanización de la ONU concluye que casi el 70% de la población mundial vivirá en regiones urbanas para 2050, la necesidad de desarrollar medios de transporte responsables es aún mayor.

automovil electrico

¿Qué otras palabras fueron nominadas?

Los vocablos seleccionados para la edición 2019 fueron: electromovilidad; desglobalización; neonegacionismo; exhumación; DANA; huachicolero; seriéfilo; influente; emoji; albañila, cúbit y superdesempate. Todas ellas resumen el panorama de diversos sectores de la sociedad hispanohablante en 2019.

Las palabras elegidas en años anteriores fueron: escrache (2013), selfi (2014), refugiado (2015), populismo (2016), aporofobia (2017) y microplástico (2018).

Fuente

Fundéu BBVA