Desde inicios de la pandemia de Covid-19, la tercera edad ha sido la población más afectada. Sin embargo, la persona más anciana de Europa, con 117 años, ha sido una sorprendente excepción. La monja francesa, mejor conocida como la hermana André, superó exitosamente el coronavirus según informaron los médicos locales.

Lucile Randon, nació el 11 de febrero de 1904 en la localidad de Alés, Francia. Venció y superó la gripe española cuando tenía 14 años, la gran pandemia mundial anterior al coronavirus, en 1918. El 16 de enero del 2021 dio positivo a una prueba de Covid-19, de acuerdo a lo revelado por el periódico francés Var Matin. Y a este mismo medio le confesó que ni siquiera sabía que tenía la enfermedad.​​​​​​​

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El mismo día de su diagnóstico, la anciana fue puesta en estricta cuarentena dentro de su habitación en la residencia de ancianos de Sainte Catherine Labouré, Toulon. Durante todo enero no pudo asistir a misa y decía que la soledad le pesaba terriblemente. Pero se recuperó rápidamente y hoy es reconocida por su logro a tan avanzada edad. Ahora que llegó a los 117 años, lo puede celebrar superando una enfermedad que se ha llevado más de 2 millones de vidas en el mundo.

Aún en su enfermedad se preocupaba por el prójimo

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La anciana se enteró que tenía coronavirus gracias al encargado de comunicaciones del asilo donde vive, David Tavella. Esta persona le informó sobre la preocupante situación que estaba atravesando la casa de la tercera edad. De las 88 personas que allí residen, 81 habian dado positivo a las pruebas de Covid-19, y hasta la fecha, 10 de ellas habían muerto.

Pero, esto no fue motivo de miedo para Lucile, ella no se asustó por las consecuencias que podría vivir ella, sino que más bien se preocupó por los demás ancianos. La hermana André pensaba era en la salud de los otros residentes y como la enfermedad podía afectar en sus hábitos. Lo que quería saber, por lo menos, era si cambiaría los horarios de la comida o de acostarse.

"Ella no mostró miedo a la enfermedad. Por otro lado, estaba muy preocupada por los demás vecinos”, retaló Tavella a Var Matin.

Entre sus oraciones diarias, sus peticiones religiosas eran dirigidas a la mejora de sus compañeros. Aunque está ciega y apenas puede moverse de una silla especial, no deja de estar muy presente en la vida diaria de su residencia. Por esta razón reza cada día por la salud de los otros residentes con mucha fe.

Lucile Randon, es considerada la segunda persona viva más longeva del mundo. Solo es superada por la japonesa Kane Tanaka, quien actualmente tiene 118 años.

¿Cuál crees que será el secreto de lucile para ser tan longenva?