Yakarta es la ciudad que se hunde: el aumento del nivel del mar y la extracción de agua subterránea aceleran el colapso urbano en la capital de Indonesia, ¿desaparece antes de 2050?.

En el sudeste asiático, una de las ciudades más pobladas del planeta enfrenta una amenaza que avanza centímetro a centímetro. Yakarta se está hundiendo a un ritmo alarmante y los expertos advierten que amplias zonas podrían quedar bajo el agua en las próximas décadas.

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Porqué Yakarta es la ciudad que se hunde

El problema combina varios factores: el aumento del nivel del mar vinculado al cambio climático, la urbanización descontrolada y, sobre todo, la extracción masiva de agua subterránea. Durante años, millones de habitantes dependieron de pozos privados ante la falta de acceso a redes públicas, lo que debilitó el suelo y provocó un descenso acelerado del terreno.

¿Puede Yakarta desaparecer en 25 años? (Imagen: IA/Infobae)
¿Puede Yakarta desaparecer en 25 años? (Imagen: IA/Infobae)

Algunas áreas del norte de la ciudad se hunden hasta 25 centímetros por año. En barrios costeros, las inundaciones ya son frecuentes y las defensas marítimas apenas logran contener el avance del mar.

Según informes oficiales, cerca del 40% del territorio urbano se encuentra por debajo del nivel del mar. Frente a este escenario, el gobierno de Indonesia anunció la construcción de una nueva capital en la isla de Borneo, un proyecto ambicioso que busca trasladar gradualmente la sede administrativa del país.

Sin embargo, millones de personas seguirán viviendo en Yakarta. Para ellas, la amenaza no es una proyección futura: es una realidad cotidiana. Casas con grietas, calles que se inundan en horas y barrios enteros que deben elevar sus estructuras para no quedar sumergidos.

El crecimiento demográfico acelerado impone presiones cada vez mayores sobre la circulación urbana, el acceso a servicios esenciales y el bienestar cotidiano. Según especialistas de Naciones Unidas, la convivencia entre distritos financieros de alto desarrollo y asentamientos precarios profundiza la brecha social, lo que exige decisiones firmes en materia de vivienda, salud pública e inversión en obras estructurales.