Barcelona multará hasta 300 euros por no diluir la orina de perros: se trata de una nueva ordenanza de civismo que establece multas, control urbano y medidas ambientales
El Ayuntamiento de Barcelona puso en marcha una nueva Ordenanza de Civismo que refuerza las normas de convivencia y actualiza el marco sancionador vigente desde 2006. La normativa entró en vigor el 15 de febrero de 2026 e introduce cambios clave en el uso del espacio público, entre ellos la obligación de diluir con agua la orina de los perros.
La medida establece que los dueños deberán verter agua sobre el pis de sus mascotas para evitar daños en el mobiliario urbano y reducir olores. En caso de incumplimiento, la sanción puede alcanzar los 300 euros. La excepción aplica únicamente a perros de asistencia.
Durante las semanas previas, el consistorio desplegó una campaña informativa en calles y plazas para anticipar la implementación efectiva de la norma. El objetivo fue preparar a vecinos y visitantes antes de iniciar la aplicación de multas.
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Qué conductas sanciona la nueva ordenanza de hasta 300 euros por no diluir la orina de perros
Además de la regulación vinculada a mascotas, la normativa endurece otras infracciones relacionadas con la convivencia urbana: el consumo de alcohol en la vía pública puede sancionarse con hasta 1.500 euros si ocurre en presencia de menores o en zonas con restricciones horarias.
Las llamadas “rutas etílicas” en áreas acústicamente tensionadas pueden implicar multas de hasta 3.000 euros. Miccionar en la calle, especialmente en calles estrechas o zonas de ocio nocturno, puede derivar en sanciones de hasta 750 euros.
También se penaliza la exhibición de elementos de carácter sexual o circular sin camiseta fuera de playas o actividades deportivas, con multas que pueden alcanzar los 600 euros.
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