Así es la peculiar historia de un oso rebelde llamado Tamá. Este animal busca la libertad en Colombia. Desde el año 2022, demostró que anhelaba salir del escaso espacio de su jaula. Aunque lleva toda su vida en cautiverio, tiene potencial para ser libre.

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Tamá, el oso escapista

Es un oso andino nacido en cautiverio. Durante el año 2022, protagonizó varias andanzas que dejaron boquiabiertos a sus cuidadores. Durante una tormenta, un rayo cayó sobre su jaula. El oso, aprovechó la oportunidad para eludirse.

Lo interesante es que Tamá se escabulló abriendo una malla metálica golpeada por el rayo. Luego, trepó árboles y demostró que le encantaba devorar bromelias, su alimento natural. Fue complicado hallarlo y el animal no deseaba volver al zoológico.

Tamá: un osos que siempre creció entre humanos, que nunca se había movido entre árboles, que comía alimentos para animales y jamás bromelias. Pero, estando libre demostró que estaba dotado con todos los instintos de una animal silvestre.

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Fuente: Futbolred

Cambio de planes: liberarán a Tamá en una reserva natural

Los cuidadores del osos quedaron impresionados con las habilidades de un animal que llevaba ocho años (toda su vida) entre humanos. Tamá dejó en claro que gustaba de comida silvestre y que sabía desplazarse entre los árboles.

El oso Tamá llegó al zoológico bogotano luego que lo hallaran abandonado en las montañas, con apenas cinco meses, enfermo y sin su madre. Estaba infestado de pulgas y anémico, lo que demostraba que su madre no lo había podido alimentar por varios días.

Todo indica que la madre de Tamá murió y el pequeño osezno deambuló sin suerte, hasta que fue rescatado y llevado el zoológico. Ahí estuvo hasta que ese escabulló en 2022 y lograron recuperarlo, pero ahora desean dejarlo libre.

El plan es soltarlo en el Santuario del Oso de Anteojos. Este espacio se emplaza en el Municipio de Guasca Cundinamarca. Es un ámbito donde los osos se mueven con libertad, pero a la vez son monitoreados para preservarlos.

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Un collar de telemetría satelital

Es la única condición que se impone a Tamá. Además, se debe tener cuidado: no está acostumbrado a socializar con otros de su especie. Por eso, cuando lo llevaron por primera vez a la reserva, lo mantuvieron aislado de otros osos.
Se cree que tiene muchas posibilidades de adaptarse a un ambiente natural. Es hábil, fuerte, se mueve entre árboles y tiene muchos instintos. Al inesperado en un animal que ha crecido en cautiverio y que lleva ocho años junto a sus cuidadores.

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¿Cómo puede un oso adaptarse a la libertad del bosque? ¿Los instintos se mantienen? Muchos animales no tienen la capacidad de estar en la naturaleza luego de acostumbrarse al cautiverio. Pero, no es el caso del oso Tamá.

Fuente: NOTICIAS AMBIENTALES.