Laurie Speakman trabaja como recolectora voluntaria de animales atropellados para la Federación de Alces de Alaska. Un turno regular podría implicar el levantamiento de un cadáver de alce de unos 450 kilos y arrastralo sola, decena de metros, a través del bosque hasta subirlo a su camión y esto, a menudo, en medio de la noche.

Pero para Speakman, o "La Dama de los Alces” ("The Moose Lady”), como la apodan, saber que los animales atropellados no serían desperdiciados justifica el esfuerzo.

Carreteras: trampas mortales para la fauna silvestre

En un estudio realizado en el Reino Unido con 150 tipos de mamíferos de 69 especies diferentes de todo el mundo, los investigadores descubrieron que la principal causa de muerte, por encima de la caza y las enfermedades, para un tercio de las especies es el atropellamiento por un vehículo.

"Estamos viviendo en medio de la sexta extinción masiva en la historia de nuestro planeta, y los atropellos son realmente una de las principales causas", dijo Ben Goldfarb, periodista ambiental y autor de un libro sobre el efecto de las carreteras en plantas y animales.

En Estados Unidos, se estima que más de 1 millón de animales mueren atropellados por vehículos todos los días. A nivel mundial, las cifras son más difíciles de calcular, pero se cree que son miles de millones.

"En Estados Unidos están desapareciendo los tigrillos y panteras muy rápidamente, en Brasil los zorros y osos hormigueros gigantes... en Oriente Medio los guepardos asiáticos, una especie que está al borde de la extinción", dijo. Muchas víctimas menores de atropellos, como insectos y aves, pasan inadvertidas, pero no son menos importantes para los ecosistemas locales, agregó Goldfarb.

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Barreras para la supervivencia

Las autopistas y carreteras han creado barreras para muchos animales silvestres que solían viajar cientos de kilómetros entre sus hábitats para encontrar comida. En Wyoming, los científicos observaron que los ciervos no podían cruzar las carreteras debido al tráfico casi constante. Según Goldfarb, esto ha causado que el 40% de la manada muera de hambre.

En el caso de los pumas que viven cerca de Los Ángeles, las carreteras han restringido su hábitat a una isla tan pequeña que los animales se ven obligados a reproducirse con familiares cercanos. "Como resultado, han comenzado a sufrir defectos genéticos”, dijo Goldfarb. "Tenemos autopistas que literalmente alteran el ADN de los animales. Es algo estremecedor”.

Más allá de las emisiones de los automóviles, las carreteras contaminan significativamente el medio ambiente local. Las partículas de los neumáticos han llegado a los cuerpos de agua, matando a miles de peces. Y la sal descongelante para carreteras ha contaminado ríos y lagos, volviéndolos salobres y dañando los ecosistemas acuáticos.

Cruces amigables con la vida silvestre

En las últimas décadas, cada vez más estados de los EE. UU. han introducido leyes que permiten la recolección de ciertos animales atropellados. Esto evita que sean llevados a un vertedero o sean incinerados.

Hay también proyectos, conocidos como corredores de vida silvestre, dirigidos a construir túneles y puentes por encima y por debajo de las carreteras para ayudar a salvaguardar el paso de los animales y conectar los hábitats fragmentados; desde una autopista para abejas en Noruega, hasta un puente de cangrejo rojo en la Isla de Navidad en Australia y un paso subterráneo de pingüinos azules en Auckland, Nueva Zelanda.

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Oslo, la capital de Noruega, ha creado una \"autopista de las abejas\" para proteger a estos polinizadores esenciales. Imagen: Pierre-Henry Deshayes/AFP/Getty Images.

"En la ciudad en la que vivo, tenemos un túnel de salamandras debajo de una de nuestras carreteras con una mini valla que ayuda a dirigir a las salamandras hacia ese túnel", dijo Bridget Donaldson, científica del departamento de transporte de Virginia, Estados Unidos. "Y las lleva a un humedal que usarán estacionalmente".

Donaldson y su equipo también encontraron que añadir un kilómetro y medio de vallas de protección de 2,5 m de altura a diferentes tramos de cruce de las vías, redujo en un "92% los atropellos de animales salvajes en esos lugares".

Para 2050, se planea la expansión global de 25 millones de kilómetros de infraestructura vial ecológicamente sensible, adicionales a los aproximadamente 36 millones de kilometros existentes.

Muchos de los nuevos proyectos de construcción se encuentran en países en desarrollo que son puntos críticos para la biodiversidad, agregó.

"Creo que es muy importante recordar que a medida que estos países construyen su infraestructura, deben evitar los errores que cometimos en América del Norte y Europa Occidental", dijo.

Fuente: DW.