El impulso de la sociedad y las movilizaciones en las calles, como las que realizan "sobre todo los jóvenes", son "cruciales" para lograr las "urgentes y necesarias decisiones" que se deben tomar en la cumbre del clima (COP25) de Madrid, subrayaron las tres mujeres que están al frente de esta cita global.

"Necesitamos la voz de la gente joven, de los ciudadanos en las calles, ayudándonos, presionando por el cambio", declaró la presidenta de la COP25, la chilena Carolina Schmidt.

Según la ministra chilena de Medio Ambiente, son "cruciales esas voces pidiendo más cambios, mostrando a los países que es posible el compromiso".

"La movilización en las calles realmente nos ayuda a activar la toma de decisiones y a que todo el mundo se sume", coincidió la secretaria ejecutiva de la ONU para el cambio climático, la mexicana Patricia Espinosa.

La "frustración" ciudadana, en particular de los jóvenes, es "totalmente comprensible" porque "no estamos donde necesitamos estar" para cumplir con la meta, fijada en el Acuerdo de París, de evitar que el calentamiento global supere los 1,5 grados a finales de este siglo, admitió Espinosa.


No obstante, dijo que es necesario "reconocer los esfuerzos" que se están haciendo y ver que en la agenda de la COP25 hay "señales de esperanza", reportó EFE.

"La esperanza es fundamental para los más vulnerables en África, Asia o Latinoamérica, porque en muchas zonas del planeta el cambio climático es una cuestión de vida o muerte", destacó a su turno la viceministra de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Lorena Aguilar, cuyo país acogió las reuniones de preparación previas a la COP25.

Según Aguilar, la lucha contra el cambio climático es la "primera crisis global" a la que se enfrenta la humanidad en su conjunto y, por ello, los países de Latinoamérica y el Caribe quieren que esta cumbre sea "la más ambiciosa" hasta la fecha.

Esta COP25 "tiene que marcar un cambio de rumbo", de acuerdo con Schmidt, en cuanto a la incorporación de "otras voces" que permitan hacer "más transversal" la lucha contra el calentamiento global.

"Afirmar que es tiempo de actuar no es un eslogan, es una necesidad, una exigencia moral, social y económica", sostuvo la ministra chilena, quien no obstante no precisó si en la cumbre se adoptará algún texto que obligue a los países a aumentar sus compromisos climáticos.

Fuente: Telam