Un estudio de 30 años determinó que el calentamiento de los océanos está empujando a los peces más sensibles hacia el norte y hacia las aguas profundas.
Cada vez más personas buscan ayuda psicoterapéutica por ansiedad y desesperación ante la crisis climática. Pero ¿merece la pena hablar de sentimientos cuando se está muriendo el planeta?
A través de su fundación A Tree to Breath, Roberto y Luciana impulsan a personas de todo el mundo a reforestar el planeta para luchar contra el cambio climático.
Acciones concretas y sencillas, como plantar un árbol, dejar el auto en casa, reciclar e incluso, alimentarse de manera saludable, pueden revertir la actual crisis climática. Sin embargo, para preservar la vida en el planeta, también es necesario el compromiso de las autoridades a nivel global.
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