Según informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el terremoto se desató frente a las costas de Fukushima y Miyagi, con una profundidad de 57 kilómetros. Y además, advirtió sobre un posible tsunami en el litoral de hasta un metro de altura en gran parte de la costa oriental del país. Las zonas más cercanas al epicentro fueron las más afectadas.

Durante la medianoche del miércoles los japones fueron sorprendidos ante un movimiento aterrador, producto del sismo de intensidad 7,4 que sacudió fuertemente a la isla.

Las inmediaciones de Fukushima temblaron produciendo cortes de luz que afectaron, aproximadamente, a más de 2,2 millones de hogares. ¡Un caos total! Las compañías eléctricas Tepco Power Grid y Tohoku Electric Power Network, informaron que están trabajando para restablecer los inconvenientes.

Por otro lado, tal como anunció la agencia AFP, el sismo también repercutió en Tokio, alcanzando el nivel cuatro de la escala japonesa. ¡Las imagenes son realmente impactantes!

ALERTA POR RIESGO DE TSUNAMI EN LA COSTA ESTE

Del mismo modo, la operadora de la central nuclear de Fukushima Daiichi, analizó posibles daños en las instalaciones atómicas producto del daño sísmico. Entre tanto, no debemos olvidar el caos total que generó el terremoto y tsunami ocurrido en el 2011.

Los ciudadanos se encuentran conmovidos y aterrados, ya que el terremoto desató una alerta de tsunami en el noreste del país, de hecho las olas alcanzaron una altura máxima de 30 centímetros en el puerto de Ishinomaki. ¡Es realmente impactante! Lo cierto es que los recuerdos del desastre del 2011 no dejan de pasar por la mente de los japoneses.

Quedó en evidencia que la intensidad del terremoto es arrasadora plasmada en los videos e imágenes compartidos mediante las redes sociales en donde se puede observar a los edificios sacudiéndose con fuerza. De hecho, los derrumbamientos bloquearon autopistas y carreteras por donde mayormente circulan las personas.

El futuro de este evento es incierto, la cantidad de muertos y heridos aumenta al pasar las horas y el pánico ante este terrible desastre natural se ha convertido en una pesadilla continua para los japoneses, quienes padecen estas catástrofes que podrían suceder en cualquier momento.