Al estudiar arte,el mito del genio se cae por completo. Mucha gente ajena a la forma en que losartistas trabajan imaginan que un artista sólo camina por las calles de laciudad o se exilia en las montañas mientras espera inspiración y que un día,poseído por algo casi divino, entra en trance y realiza su obra maestra.

Enrealidad un gran artista pasa años perfeccionando su técnica, moviéndose entreestilos, corrientes y materiales para encontrar su voz, pero sobre todo,estudia durante años. Visita museos, ve películas, escucha música y devora librosde historia, teoría, crítica y más; relacionado o no al arte.  


El momento en el que el artista realmente crea sin necesidad de leer cientos de libros o entender estilos y movimientos es cuando es niño.


En esa época no existe la preocupación por el legado o creer que no son suficientemente buenos para exponer un día, simplemente sus capacidades motoras se desarrollan y los ayudan a expresarse de una mejor manera.  

La educación tradicional es buena, pero muchas veces excluye o relega al último lugar a la educación artística y puede que sea uno de sus peores errores, pues los beneficios de enseñar arte a los niños parecen insuperables.  

¿Para qué le sirve a los niños el arte?

Curiosidad

Un niño que tiene clases de arte o alguna educación artística es alentado a intentar cosas nuevas, a preguntar y experimentar sin miedo a caer en un “No” rotundo. La expresión artística aboga por lo nuevo y sin la curiosidad es imposible incrementar el conocimiento previo. También los niños a los que se les da espacio en casa para dibujar, pintar y experimentar, se volverán necesariamente más curiosos.  

Creatividad  

Dicen que los robots terminarán con millones de trabajos en los próximos años, pero algo que una máquina es imposible de hacer es ser creativa. Un niño creativo, alentado por su curiosidad, comienza a crear de forma distinta al resto, aprende que hay más de un camino para lograr las cosas.  

Confianza  

Al saber que hay cosas que no están bien ni mal, los niños hacen de su arte un reflejo de lo que son. Un trabajo honesto incrementa su confianza y los ayuda a expresarse de formas que no sabían que podían.  

Concentración

Muchos artistas adultos siempre tuvieron problemas en la escuela y es que mientras a unos les funciona sentarse ocho horas frente a un pizarrón y memorizar todo, otros niños necesitan movimiento y trabajo para pensar. El sistema educativo está equivocado al pensar que no pueden concentrarse, sólo necesitan el trabajo correcto para hacerlo.  

Ingenio  

Mientras más avanza en su educación artística, un niño incrementa su ingenio. Puede que trazos simples o juegos con bloques sean algo tierno para algunos, pero los niños lo toman muy en serio y te sorprendería la forma en que esos primeros años sirven para darles conceptos básicos de ingeniería y arquitectura.  

Pensamiento crítico  

El arte demuestra que no hay un solo camino y que siempre debes cuestionar lo que te dicen. Si alguien cree que está criando niños insolentes, es porque realmente no quiere que el niño cuestione su realidad, sino que la acepte de forma dócil y sumisa.  

Trabajo en equipo

A veces el artista se piensa como un ser solitario, pero lo cierto es que muchas disciplinas artísticas van más allá del aislamiento. Deja que un grupo de niños aprenda música y antes de lo que esperas estarán en la casa de alguno formando la siguiente banda de rock. El arte lleva al trabajo en equipo casi por todos sus caminos.  

Tolerancia  

Al aprender historia del arte, al jugar con muñecos que demuestran distintas razas y colores, al escuchar distintos puntos de vista, los niños aprenden todos sobre la otredad y la tolerancia.  

Perseverancia  

Incluso el arte deja de ser un juego para ellos cuando lo practican por suficiente tiempo. Lo que durante unos años es una forma de enseñarle cuestiones básicas, pronto se convertirá en un reto y una necesidad.  

Comunicación no verbal

Cada vez somos seres más visuales y educar a un niño de forma tradicional le enseña sólo palabras y números, pero el arte lo pone frente a las imágenes, sus significados e intenciones. Enséñale a tomar fotos y que vea el resultado en redes sociales, deja que haga una escultura y muéstrale como se ve con todo lo que hay a su alrededor. Deja que su expresión vaya más allá de las palabras.  


El camino del arte no aleja a la gente de otros destinos. Muchos ingenieros, matemáticos, doctores y más han demostrado mucha gratitud por sus años de educación artística. Para algunos es el destino, para otros es sólo un camino para cumplir su sueño.