La primera cita es un momento de muchísima tensión, puesto que ponemos en ella grandes expectativas. Por eso, no hay nada más horrible que una primera cita que sale mal.

Entonces, minimizar las posibilidades de error es uno de los principales intereses a la hora de organizar esa salida que puede llevarte a conocer a alguien muy especial. En ese caso, hay algo muy importante que debes saber: ir a cenar en la primera cita no es una buena idea.

Por supuesto que es una de las salidas más comunes, pero incluye demasiados riesgos.

En una cena, muchas cosas pueden salir mal, y lo que queremos es tratar de tener todo bajo control, ¿No?

Si todavía no te convences, estos son 5 motivos por los que ir a cenar la primera cita es un error. (Pero no te preocupes, porque al final encontrarás opciones mucho mejores).

1. Elegir el lugar

La elección de un lugar donde tanto tú como tu acompañante se sientan cómodos, que tenga precios que puedan pagar, que les guste, que sirva buena comida… Desde el momento de organizar el plan, ya puede haber conflictos.

2. Los nervios y la comida

Seguramente una primera cita te generará cierto grado de tensión. Y todos sabemos que comer estando nerviosos es lo peor. Ya seas la clase de persona a la que se le cierra el estómago o de las que devora al instante, comer en una primera cita puede ser un fiasco.

A menos que la química sea increíble y te relajes al instante, lo más probable es que ni siquiera disfrutes la comida.

3. Algo te puede caer mal

¿Recuerdas a ben Stiller en “Mi novia Polly”, cuando van a comer a un restaurante hindú? No quieres terminar la primera cita en el baño del restaurante porque algo te cayó mal. ¡O peor aún, en el baño de tu cita!

Incluso aunque te cuides con lo que pides, ir a comer afuera siempre conlleva algún riesgo, y aquí estamos intentando minimizarlos.

4. No tienes escapatoria

Es la primera cita, y tanto tú como la persona que te acompaña van a ella pensando que se gustarán. Pero siempre puede fallar. En una cena, sólo tienen dos cosas para hacer: comer y hablar. Y si bien eso puede ser genial, también puede ser horrible.

¿Y si resulta que la otra persona tiene ideales completamente diferentes a los tuyos? Tendrás que seguir hablando hasta el final de la cena. ¡Qué plomazo!

5. El momento de pagar la cuenta

El momento de pagar la cuenta puede ser incómodo si no se arregló de antemano. Quizá tú quieres invitar, pero la otra persona se siente incómoda. O para evitarlo, pagan la mitad cada uno y tu acompañante se enfada.

En resumidas cuentas: la opción que elijas siempre puede no ser la correcta. ¿Para qué arriesgarse?

Entonces… ¿Qué hago en la primera cita?

Ya sabes que ir a cenar es un error. O al menos, que tiene muchas chances de salir mal. Entonces, ¿Cómo minimizar riesgos y pasarla bien? Estas son algunas ideas mucho más seguras e igual de interesantes: