En la era de la tecnología, quedarse sin corriente eléctrica puede ser un verdadero trastorno. Las comunicaciones, el trabajo y hasta la cotidianidad se pueden ver afectados por la falta de energía, que es la base de todos los artefactos que usamos hoy en día.

En el caso de desastres naturales, además, como los huracanes y terremotos que lamentablemente vimos en estos días azotar el caribe, la energía se corta y tener forma de comunicarse puede ser asunto de vida o muerte.

La buena noticia es que, al menos, hay una manera de cargar el teléfono celular incluso aunque no haya corriente. Esto no solo puede ser útil ante una catástrofe, sino que nos puede salvar un día de tormenta que se corte la luz, o si estamos de camping y nos arrepentimos de haber elegido un lugar tan natural que no tenga energía.

¿Cómo funciona?

Las pilas o baterías contienen electrolitos y otras sustancias químicas que, al reaccionar entre sí, provocan un movimiento de electrones que genera energía.

Las pilas son un generador primario de energía eléctrica, y tienen un uso limitado. Sin embargo, para una situación de emergencia, pueden permitir darle a tu teléfono un rato de carga, para que puedas comunicarte.

Qué necesitas


Paso 1: Colocar el clip metálico

La pila tiene dos polos: uno positivo y uno negativo. Ambos están identificados con un signo “+” o “-” .

Abre el clip metálico y enróllalo alrededor del polo negativo de la pila. Una de las puntas debe quedar hacia arriba, y otra hacia el exterior (no hacia el centro de la pila).

También puedes utilizar el resorte del un bolígrafo: lo importante es que sea un elemento metálico, ya que este material es conductor de energía.

Paso 2: incorporar el adaptador

Luego, coloca el adaptador de batería al otro polo de la pila, es decir, al positivo.

Así, ya está todo listo para generar un campo energético.

Paso 3: hacer contacto

Una vez que tienes todo listo, lo que debes hacer es generar un contacto entre el clip metálico y la parte metálica del adaptador USB.

Es el paso fundamental para que los electrones comiencen a moverse y a generar energía eléctrica.

Lo único que queda ahora es enchufar el cable usb al adaptador, como lo harías si lo conectaras a la PC.

¡Y a disfrutar del móvil!