¿Cuántas veces has sentido un impulso intenso que no tenía lógica si te detenías a pensarlo con la cabeza?

Si te ha pasado muchas veces… ¿Cómo resultó seguir ese impulso?

Esa sensación que no es racional, pero que nos lleva hacia una dirección clara, normalmente es la intuición.

Hay quienes afirman que “se dejan llevar siempre por la intuición”, y quizá te encantaría poder hacer lo mismo, pero creas que tu intuición no es muy fuerte.

En realidad, seguramente no sabes escucharla como corresponde. Por eso, te damos algunos consejos para distinguir y aprender a escuchar tu intuición.

Cómo reconocer la intuición

1. Aquello que te venga dado por la intuición no tiene una explicación racional. La intuición no es mental, sino que es una sabiduría interna que viene desde otra parte de nuestra existencia.

No intentes explicar la intuición, porque seguramente no podrás distinguirla, y mucho menos seguirla. La intuición no es un argumento, es un impulso.

2. A veces cuesta distinguir la intuición porque es un voz suave en nuestro interior. Nunca será tan fuerte como para generarte urgencia, o una necesidad radical de hacer algo.

La intuición es más como un consejo que como una orden. Si sientes que un pensamiento te genera urgencia por hacerlo, posiblemente sea producto de otra fuente (como el miedo).

3. La intuición genuina es ligera, y muchas veces fugaz. Es como un momento de lucidez, parecido al que tenemos ni bien nos despertamos de un sueño.

Creemos que lo recordaremos por siempre, pero enseguida se borra, dejando paso a nuestros pensamientos habituales.

Cuando tengas una chispa de intuición, escríbelo para no olvidarlo.

4. El cuerpo está muy vinculado a la intuición. Si ante una idea o impulso tu cuerpo se siente bien y quiere ir en esa dirección, pues seguramente es un pensamiento intuitivo.

El abdomen, en especial, es un buen punto para detectar la intuición. Préstale mucha atención a las sensaciones que una idea te genere en esa parte del cuerpo.

5. La intuición se vincula muchas veces con la creatividad. Si ante un problema te nace una respuesta creativa, seguramente esté ligada a ella.

¿Puedes convertir la idea en una expresión artística como dibujarla o escribirla? Entonces es intuición verdadera.