Quien ha comprado o rentado una casa sabe muy bien que los azulejos o baldosas pueden cambiar completamente la primera apariencia. Pueden opacar o volver más antiguo un ambiente, pero también su contrario: ¡darle un toque de estilo y originalidad!

Claro que al querer cambiarlos o quitarlos aparecen otros obstáculos: el tiempo que necesitamos para hacerlo y el dinero que tenemos que invertir. Pero con una técnica muy sencilla puedes transformar su aspecto completamente sin romperlos ni quitarlos. 

Además, es mucho más económico y podrás darle tu propio estilo. 

En esta nota aprenderás cómo hacer esta técnica en un baño pequeño, pero también puedes aplicarla en otros pisos de tu hogar. 

Materiales

Nota: también puedes escoger el color que más te guste

Procedimiento

1. Antes de comenzar a pintar, limpia bien el suelo.

2. Pinta con color negro las baldosas, procurando rellenar las juntas por completo. 

3. Una vez que se seque, pinta una segunda capa del mismo color. 

4. Con un stencil o plantilla que hayas adquirido en una gráfica o que hagas tú mismo con una vieja radiografía, pinta las baldosas con acrílico blanco de forma alternada para que te sea más fácil. Quizá puedas necesitar marcar las juntas con lápiz para no perder la referencia, pegar la plantilla con cinta en el suelo para que no se mueva o esperar a que se sequen de a poco para trabajar más prolijo sin riesgo de correr la pintura. 

5. Una vez que hayas terminado y todo haya secado bien, con un pincel pequeño retoca o emprolija bien las terminaciones. 

6. Aplica una capa de pintura protectora transparente. Debe ser una pintura impermeable y resistente, como un barniz. Cuando seque bien, aplica otra, y así hasta completar cinco capas de pintura protectora. Este paso es muy importante, porque será el que de un aspecto cerámico a las baldosas, y el que las vuelva tan impermeables y resistentes como antes de pintarlas. 

¡Listo!

Puedes complementar la decoración de tu baño con esta estantería que puedes hacer fácilmente