Los abrazos son una demostración de cariño que revelan los sentimientos de una persona y hablan mucho de quién los da y quién los recibe. Con un abrazo puedes pedir ayuda o acompañar a alguien en un momento difícil. También es simplemente una manera de recordarle al otro que lo estimas y que es importante para ti.

Sin embargo se ha descubierto que los abrazos tienen un impacto positivo en el cerebro y en la salud emocional de las personas. Descubre más con esta nota.

¿Qué pasa en el cuerpo cuando recibimos un abrazo?

El contacto físico que se produce con un abrazo activa los receptores de presión que tenemos en nuestra piel que responden principalmente a la presión profunda. Estos receptores envían inmediatamente señales al nervio vago.

Aquí es cuando comenzamos a sentirnos bien porque ese nervio está conectado con fibras nerviosas que alcanzan diferentes pares craneales y desempeñan un papel importante en la regulación de la mayoría de las funciones clave del cuerpo, incluida la presión arterial. El resultado del abrazo y de la estimulación del nervio vago es la disminución de la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

En el cerebro un abrazo estimula la producción de dopamina, un neurotransmisor conocido como la “hormona del placer” porque crea una sensación de satisfacción que alivia el estrés y la tensión. También se aprecia que un simple abrazo aumenta la producción de oxitocina, conocida como la “hormona del amor”, que nos permite conectarnos emocionalmente con los demás.

Además los efectos de los abrazos son inmediatos y ayudan también a quien los da a desarrollar y mantener una percepción adecuada de su cuerpo. Según investigadores en el tema la falta de abrazos y caricias podría ser un factor desencadenante o agravante de los trastornos de la imagen corporal, como la anorexia y la bulimia.

¿Cuántos abrazos necesitas por día?

Según la terapeuta familiar Virginia Satir se necesitan 4 abrazos al día para sobrevivir, 8 abrazos para mantenernos como estamos y 12 abrazos para crecer.

Los abrazos tienen un efecto muy poderoso en nuestros cerebros y nos ayudan a lograr un estado de relajación y confort, al tiempo que nos permiten lidiar mejor con el estrés y el miedo. 

Así que si puedes asegúrate una dosis diaria de abrazos ya que darlos y recibirlos será beneficioso para tu salud física y emocional.