Exxon Valdez fue un buque petrolero que se estrelló en la bahía del Príncipe William Sound, en la costa de Alaska (Estados Unidos), y vertió más de 257 mil barriles de petróleo, contaminando más de mil millas de costa. 

Esto sucedió el 24 de marzo de 1989; y se transformó en el peor derrame de petróleo de América del Norte hasta la explosión de el 2010 en la plataforma petrolera Deepwater Horizon (Golfo de México).

El derrame provocó la muerte de animales como focas, nutrias y águilas; puso en peligro a diez millones de pájaros y aves acuáticas migratorias; provocó que las pesquerías se cerraran en Alaska, que el turismo perdiera puestos de trabajo, y que para muchos nativos desapareciera su medio de subsistencia. 

28 años después, alrededor de 20 acres (8 hectáreas) de la costa del Príncipe William Sound siguen contaminadas. El petróleo derramado podría demorar siglos en disiparse por completo. Algunas especies no se han recuperado, y tampoco lo ha hecho la economía.  

Según organizaciones ecologistas solo se ha limpiado menos del 7% del petróleo derramado; y aunque se sostiene que las respuestas al hidrocarburo a nivel celular pueden estar disminuyendo en algunas especies, sigue habiendo evidencia de exposición al petróleo.

La compañía petrolera debió pagar multas y compensaciones, pero hay quienes dicen que fue muy poco en relación con el daño generado.

¿Qué provoca un derrame de petróleo? 

¿Cuánto petróleo se derrama en el mundo? 

Según GreenPeace, cuando ocurrió el derrame de Exxon Valdez el mundo usaba 63 millones de barrilles de petróleo por día. 25 años después (2014), se usaron más del doble de petróleo (más de 700 mil millones de barriles) que en toda la historia de la humanidad antes de esa fecha. 

Actualmente, cada año se liberan 10 billones de galones de hidrocarburos líquidos de petróleo, en forma de aceite de motor y otros lubricantes industriales. De ellos: 4.37 billones de galones se pierden en uso; 1,85 millones son objeto de derrames ilegales; y 3,91 millones se queman como combustible. 

Estos derrames provocan problemas de salud crónicos en la fauna marina; las sustancias tóxicas se acumulan en el tejido graso de los animales y se vinculan con distintos tipos de cáncer. 

El negocio del petróleo vs un mundo más sustentable

El negocio del petróleo implica una gran riqueza; por eso es uno de los recursos que se encuentra como trasfondo en conflictos políticos en todo el mundo. Es clave en el paradigma energético que sigue imponiéndose, basado en combustibles fósiles que además generan dióxido de carbono y otros gases que contribuyen a agudizar el calentamiento global.

Las energías alternativas, en este panorama, no solo son una posibilidad, sino una necesidad para comenzar a construir un paradigma que piense en las generaciones que vendrán y tenga al planeta, en primer plano.