Tal vez conoces la emocionante historia de Malala Yousafzai, y si no, deberías hacerlo. En 2014, con solo 17 años, ella fue la persona más joven del mundo en recibir el premio Nobel de la Paz. Ahora fue designada como la Mensajera de la Paz más joven de la historia para la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Ser Mensajero de la Paz es el honor más alto que la ONU puede conferir a un ciudadano del mundo, y significa que, por un período inicial de dos años, esas personas contribuirán con su tiempo, talento y pasión a crear conciencia de las actividades que llevan a cabo las Naciones Unidas. 

Los Mensajeros de la Paz son personalidades reconocidas de la cultura, las artes, la ciencia, los deportes y otras esferas de la vida pública que son invitados a comprometerse con tareas de comunicación y labor humanitaria para "mejorar las vidas de millones de personas en todo el mundo", según explica en el sitio web de Naciones Unidas.

Mientras sea Mensajera de la Paz, la tarea de Malala estará centrada en promover el acceso a la educación de las niñas del mundo, algo que ya viene haciendo desde su juventud y por lo que ha ganado el Nobel de la Paz y ha sido mundialmente reconocida.

¿Quién es Malala Yousafzai?

Malala nació en Mingora, Pakistán, el 12 de julio de 1997. Con solo once años, a principios de 2009, Malala, cuya familia dirige una cadena de escuelas en Khyber Pakhtunkhwa, escribió un blog para la BBC utilizando un seudónimo, en el que contaba detalladamente la realidad que vivía y su punto de vista sobre la promoción de la educación de las niñas en el valle de Swat.

La vida de Malala Yousafzai cambió para siempre la tarde del 9 de octubre de 2012, cuando ella estaba dirigiéndose en autobús a la escuela y recibió tres disparos que la hirieron gravemente. Se trataba de un ataque talibán, y el motivo era que ella estuviese yendo a las escuela: el régimen talibán en el noreste de Pakistán prohibía que las niñas fuesen al colegio.

Malala estuvo gravemente herida y su vida corrió peligro, pero logró sobrevivir y fue trasladada a un hospital en Inglaterra en el que terminó de rehabilitarse. Fue amenazada de muerte si regresaba a su país. Desde ese momento, su tarea de promover el derecho de las niñas a la educación se volvió más intensa y comprometida. 

En julio de 2013, Malala se dirigió al pleno de la Asamblea las Naciones Unidas para pedir el acceso a la educación en todo el mundo, y en 2014, como reconocimiento a esa tarea, y con solo 17 años, recibió el Premio Nobel de la Paz.

12 frases inspiradoras de Malala Yousafzai

1. "Leer un libro, tener un lápiz en las manos, estudiar, sentarse en un aula… es algo muy especial para nosotros, pues hemos sido privados de ello."

2. "Mi objetivo no era conseguir el Nobel de la Paz. Mi objetivo es conseguir ver la paz y la educación para todos los niños del mundo."

3. "Para hacerme poderosa solo necesito una cosa: educación."

4. "La mejor manera de luchar contra el terrorismo es muy sencilla: educar a la próxima generación."

5. "Nadie puede avanzar si tiene miedo".

6. "Hagamos ahora nuestro futuro, y hagamos que nuestros sueños sean la realidad del mañana."

7. "Tomemos nuestros libros y nuestros lápices. Son nuestras armas más poderosas. Un niño, un maestro, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo."

8. "Debemos creer en el poder y la fuerza de nuestras palabras. Nuestras palabras pueden cambiar el mundo." 

9. "Teníamos dos opciones, estar calladas y morir o hablar y morir, y decidimos hablar."  

10. "Vivimos como una familia de naciones, es necesario que cada miembro de esta familia reciba oportunidades iguales de crecimiento económico, social y especialmente educacional (…) Si un miembro se rezaga, el resto nunca podrá continuar hacia delante."

11. "Un país no es más fuerte por el número de soldados que tiene, sino por su índice de alfabetización."

12. "Si se quiere acabar la guerra con otra guerra nunca se alcanzará la paz. El dinero gastado en tanques, en armas y soldados se debe gastar en libros, lápices, escuelas y profesores."