“La gente cree que amar es sencillo y que lo difícil es encontrarun objeto apropiado para amar -o para ser amado por él-".  Así dice uno delos rimeros párrafos del libro “El arte de amar” de Erich Fromm, y con eso yapromete poner en duda todo lo que sabes o crees saber acerca del amor.

Lateoría de que todos sabemos un poco acerca del amor no es incorrecta, pero quetodos conozcamos un poco no nos hace expertos en el tema, no importa cuántasparejas sentimentales o relaciones amorosas hayamos tenido.   

Publicado a mediados del siglo pasado, “El arte de amar” continúa siendo leído por millones de personas al año, no por estar a la vanguardia psicológica y social, sino por las herramientas que brinda su lectura para aplicar en la vida.

Si algún día crees que no naciste para amar o que no encontrarás el amor, puedes leer el pequeño pero poderoso libro de Erich Fromm. Por ahora te dejamos con algunas de sus más grandes ideas.    

La paradoja del amor: ser uno mismo, sin dejar de ser dos

Ya en los años cincuenta, la modernidad había llegado a gran parte del mundo y el capitalismo permeaba en el corazón de la mayoría. El logro individual es recompensado y eso contradice los valores comunitarios, por lo que el amor termina siendo un verdadero arte en estos tiempos.  

Revalorizar lo que sabemos, entendernos con el otro y ser uno sin dejar de ser nosotros, carga de paradojas y contradicciones al amor. Pero tal como lo dijo Fromm: “Sin amor, la humanidad no podría existir un día más”.   

Dar es de por sí una dicha exquisita

Parte de la tesis de Fromm dice que, cuando damos algo, no lo debemos hacer esperando algo a cambio, mucho menos cuando se habla de amor. Un ejemplo contemporáneo es el infame término Friendzone, en la que uno cree que por ser buena persona con alguien, la otra persona está obligada a ser recíproca en sentimientos y hasta interesarse romántica o sexualmente debido a esa “bondad” que la primer persona demostró.  

No es completamente religioso, pero el libro habla del amor a Dios o por lo menos a un ser supremo y todas las religiones tienen en común que dar sin esperar algo a cambio es la verdadera muestra de amor en el mundo. Fromm no discute con eso.   

No tenemos no ser amados, tememos amar

Regresamos a la frase con la que abrimos el texto. Que no nos amen o perder el amor es un miedo habitual, pero pocos piensan en el arduo trabajo que conlleva el amar a alguien. La decepción, la dedicación y la trivial tarea que en un momento se vio como lo más emocionante de nuestras vidas son algunas de las cosas que se deben sortear al decidir amar a alguien.

A final de cuentas, esa pasión con la que se ama al principio se diluye y Fromm nos dice que esa es otra problemática actual. Las películas y los medios nos han enseñado que el “vivieron felices para siempre” existe y que todos los días el amor puede ser grande y perfecto, pero la realidad es otra. Aún hoy crecemos con esa idea y aunque pasa poco tiempo antes de entender que no es así, siempre rondamos esa idea de vez en cuando.  Para Fromm ese amor idílico, instantáneo y eterno no existe. El amor es, como un arte, algo que se construye. 

Entendernos como parte de un todo y funcionar a nivel individual. Dar sin buscar recibir y esperar que el amor, aún como arte, sea parte realista de nuestras vidas, son grandes consejos para comenzar a amar.