La personalidad tiene que ver con muchos factores, y sin duda el alma es uno muy importante. Puede que no todos le atribuyan el mismo significado a esa palabra, pero la verdad es que casi todos estamos de acuerdo en que hay algo en cada uno de nosotros que nos conecta con algo mayor. Eso, más allá de la representación que tenga para cada uno, es el alma.

Muchas antiguas tradiciones vinculan a esa entidad que llamamos alma con un símbolo especial, con sus propias características, que varía según tu mes de nacimiento. ¿Quieres descubrir el tuyo?

Las personas nacidas en enero son ambiciosas, guerreras. El símbolo de su alma es el dragón, al que nada detiene cuando va en busca de sus objetivos. El alma de estas personas es fogosa, y pueden ser un poco impulsivas.

Al igual que un ave fénix se levanta de las cenizas después de la muerte para renacer, las personas nacidas en febrero pueden perseverar sin importar las circunstancias. Aprenden de sus errores, y son aguerridas, capaces de levantarse sea cual sea la adversidad.

El yin-yang representa el equilibrio y la comprensión de la luz y la oscuridad simplemente como dos formas diferentes de traer armonía a la vida. Así son las personas nacidas en marzo, cuya alma lleva el símbolo de esta dualidad. Saben que la verdadera fuerza está en encontrar el equilibrio.

Las personas nacidas en abril son conocidas por no tener miedo, y por estar siempre al frente de las situaciones, por lo que su alma lleva el símbolo del león. El rey de la selva siempre está dispuesto a pelear por los suyos y a cuidar de lo que le pertenece.

Las personas nacidas en mayo llevan al lobo como símbolo de su alma. Son personas a las que no les cuesta moverse en manada, pero que también saben apreciar la soledad. Piensan mucho las cosas, y no son precipitadas a la hora de tomar decisiones.

Los peces son flexibles, libres. Las personas nacidas en junio comparten estas características, por eso se identifican con los peces: nadan libremente a través de los desafíos de la vida y siempre encuentran la forma de conseguir lo que quieren.

Las personas nacidas en julio brillan con luz propia, son apasionadas y se lucen en lo que hacen, por eso su alma se identifica con el fuego. A veces también pueden ser un poco agresivas, pero es porque llevan la llama encendida siempre, no saben de medias tintas.

Quienes nacieron en agosto llevan en su alma la energía del caballo que corre libre y salvaje por los prados de la vida. Son personas con el alma libre, a quienes difícilmente se pueda mandar o encasillar. Ellos siempre se salen con las suyas.

Las personas nacidas en septiembre traen con ellas la frescura de la primavera, representada en una flor. Su alma es amable y cariñosa, siempre joven y delicada. ¡Saben muy bien cómo alegrarte el día!

Las personas que nacieron en octubre tienden a guiar a otros y tienen un brillo intenso, tal como una estrella guía a los viajeros en la oscuridad de la noche. Por eso su alma se identifica con esas pequeñas luces que nos marcan el camino a diario.

Las personas nacidas en noviembre tienen un alma que se identifica con el símbolo del árbol. Son personas grandes y fuertes, que dan sensación de protección a quien tienen al lado, pero también son frescos y amables. Tienen fuertes raíces que los ayudan a recordar quiénes son.

El agua fluye, igual que su alma. Las personas nacidas en diciembre se identifican con este símbolo porque son flexibles y siempre logran adaptarse a las situaciones. Saben cómo manejarse en el mundo y rara vez tienen miedo: después de todo, una enorme marea también es fuerte y poderosa.

¿Qué opinas sobre el símbolo de tu alma? ¡No olvides compartir con tus amigos!