Si la sustentabilidad no solo es el camino que deberíamos seguir, sino especialmente aquel que necesitamos emprender para cuidar nuestro mundo, debería ser un tema no solo de estudio, sino una verdadera forma de vida que tendríamos aprender desde los primeros años de vida. En este jardín en Dong Nai, Vietnam, es posible. 

El proyecto fue desarrollado en el 2013 por Vo Trong Nghia Architects y en sus más de 3800 metros cuadrados, se enseña y practica la sustentabilidad a 500 niños y niñas. 

El diseño del edificio está basado en tres anillos entrelazados con techos verdes que forman, en su conjunto, tres patios interiores para que los niños jueguen en un espacio verde seguro. 

En los techos se sembraron plantas y cinco tipos diferentes verduras para la educación agrícola, con las que los niños pueden interactuar y vivenciar el respeto por la naturaleza.

El jardín está ubicado al lado de una gran fábrica de zapatos, y fue ideado pensando en los hijos de los trabajadores de ese edificio contiguo.  

Para construirlo se utilizaron materiales locales y métodos de construcción de baja tecnología para minimizar el impacto ambiental, promover la industria local y reducir los costos.

Los ventanales del edificio maximizan la ventilación cruzada y la iluminación natural. Además, los métodos de ahorro de energía se aplican integralmente. Por ejemplo, los techos verdes funcionan como aislamiento, posee un sistema de calentamiento de agua mediante el sol, y las aguas residuales de la fábrica contigua se reciclan allí para regar zonas verdes y para ser utilizadas en los retretes de la escuela.

Además, allí no hay aparatos de aire acondicionado, logrando ahorrar un 25% de energía y un 40% de agua en relación con el rendimiento de un edificio convencional.

Al crecer en este ambiente de áreas verdes, la sustentabilidad formará parte del estilo de vida de los niños en el futuro, al mismo tiempo que aprenderán a vivir en armonía con la naturaleza y, por ende, con esa misma naturalidad buscarán cuidar y defender su tierra.