Muchas personas en el mundo tienen discapacidad auditiva, sordera o mutismo. Ellos se comunican entre sí con lenguaje de señas. El problema surge cuando tienen que vincularse con otras personas: por lo general, quienes no tienen esas dificultades no conocen el lenguaje de señas, a veces ni siquiera oyeron nunca hablar de él.

Tommy Pryor y Navid Azodi, estudiantes de la Universidad de Washington, pensaron en esas personas. Ellos deseaban una sociedad más inclusiva. Por eso, inventaron unos guantes que convierten el lenguaje de señas al lenguaje verbal (escrito y hablado).

“El acceso a la comunicación es un derecho humano básico fundamental, y cada persona merece ser parte de la comunidad global. Sin embargo, todos aquellos que son sordos o mudos se comunican diferente, mientras que el resto del mundo lo hace de forma verbal, esto los pone en desventaja”, manifestó Azodi.

Los guantes se llaman SignAloud y funcionan a partir de sensores que reconocen los movimientos y miden la posición de las manos. Luego los datos son enviados a una computadora por medio de la señal ‘bluetooth’, para que se comparen los gestos realizados con una base de datos. Finalmente, la frase compuesta es pronunciada a través de un altavoz o, en su defecto, escrita.

Para que no sea necesario llevar siempre una computadora, Tommy y Navid están trabajando en hacer compatible el dispositivo con los teléfonos móviles.

Aunque  aun no está a la venta, el dispositivo es esperanzador porque no resultaría demasiado costoso. Los estudiantes gastaron menos de 100 dólares en construirlo. 

Pryor comentó que creen que con esta invención casi 70 millones de personas podrán alcanzar un nuevo nivel de independencia, y están muy contentos por eso.