Mucho se comenta acerca de los 5 mitos sobre las parejas cuando tienes hijos que debes derribar. Este quinteto de dogmas, según el psicólogo, Álvaro Bilbao se convierten en puntos de comparación que resultan en una idea negativa de la familia.

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El conocido psicólogo Álvaro Bilbao

Titulado como doctor en Psicología y con experiencia como neuropsicólogo. Recibe su formación en los hospitales Hospital Johns Hopkins y el Kennedy Krieger Institute. Muy destacado gracias a sus libros e investigaciones.

Desde hace unos años, se ha especializado en las relaciones de pareja. En sus libros, redes sociales y blogs escribe al respecto. Recientemente, criticó 5 suposiciones que tienen los integrantes de una pareja y que destruyen las relaciones.

¿Cuáles son estos 5 mitos que dañan a las parejas?

Muchas veces, la compatibilidad amorosa se arruina por la convivencia. Esto suele ocurrir porque las personas tienen “ideas a priori” sobre “cómo debe ser su pareja y la relación”. Si la experiencia no es cómo la imaginan de antemano, empiezan los conflictos.

Por lo antes dicho, Álvaro Bilbao insiste en derribar esas preconcepciones — que él cataloga como “mitos” —, para lo cual es perentorio detectar esas creencias que impiden el fluir de una pareja. Los 5 mitos que él alude son los siguientes.

1. Mi pareja me tiene que hacer feliz

¡Error! Cada quien es responsable de su felicidad. Esta creencia hace que la gente cese de cuidar su propia alegría, delegando esto en su pareja. Esto se complica ante la presencia de los hijos, ya que son un integrante adicional a este asunto.

2. Mi pareja debe saber lo que siento y pienso

¡No somos adivinos! Esto tiene dos equivocaciones: 1) no comunicar y 2) decepcionarse por que la otra persona no es capaz de leer la mente. Los hijos observan esta ausencia de comunicación e imitan la tendencia “esperar que atinen” lo que desea.

3. Amor de pareja = pasión desmedida

Al inicio de un enamoramiento, siempre hay mucha pasión. Es normal que ese fuego baje sus llamaradas. No es que la pareja pierda energía, sino que entra en una nueva etapa. A su vez, la presencia de los hijos suele desviar la energía de la pareja fuera del contacto corporal.

4. Repartir todas las tareas

¡Cuidado! Es un error decir que “todo se reparte”, así como esperar que uno de los “integrantes de la pareja se encargue de todo”. En realidad, las parejas tienen áreas de acción. Mientras uno se encarga de ciertos aspectos, la otra persona asume otras funciones.

5. Educar a los hijos como nos educaron nuestros padres

Esta terrible forma de pensar causa desacuerdos: la madre y el padre disputan la manera de educar a los pequeños. Cada experiencia de crianza es diferente. En realidad, las parejas encuentran una manera particular de criar a sus descendientes.

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¿Agregarías un “sexto mito” a esta lista? La vida en pareja no es simple. Por eso, es mejor no imponer ideas previas, suerte de parangones que impiden que una relación se forje y logre su propia vitalidad.

Fuente: Noticias Ambientales.