En noviembre de 2019, el ex ministro de Educación italiano, Lorenzo Fioramonti, anunció que él hará obligatoria la protección del clima en todas las escuelas públicas del país. Según el anuncio, los aspectos del cambio climático se enseñarán durante aproximadamente una lección por semana a partir del otoño de 2020. El objetivo es hacer de la sostenibilidad y el clima el centro del modelo educativo.

De hecho, Italia, Alemania y otros países se han comprometido a promover la "Educación para el Desarrollo Sostenible" (EDS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La EDS es uno de los "17 objetivos" que los estados deben aplicar de aquí a 2030 en el marco del Programa. Según la UNESCO, esto requiere, entre otras cosas, "la integración de la EDS" en los planes de estudio.

No hay un estándar para la educación climática

Gerhard de Haan, director del Instituto del Futuro de la Universidad Libre de Berlín y asesor de la "Plataforma Nacional para la EDS", asegura que "el cambio climático es un tema muy relevante porque nos afecta de manera central y cambia el mundo, por lo que es enormemente importante que se incluya en la agenda escolar".

Según de Haan, en algunas materias, como la geografía, el cambio climático está parcialmente incorporado en los planes de educación más recientes. Sin embargo, dice que no hay estándares sobre la intensidad con la que este y otros temas de sostenibilidad se enseñan en el aula.

Por su parte, para Hilde Scheper-Golombek, una profesora de Biología en una escuela de Witten, en Renania del Norte-Westfalia, los temas ambientales son muy importantes. Sin embargo, asegura que normalmente no hay suficiente tiempo para profundizar en ellos: "La mayoría de las veces, sólo consigues lo que necesitas para el próximo examen. Y en la escuela superior, basamos nuestras lecciones en lo que sucede en el Abitur (examen de fin de estudios alemán)".

Información de los medios en lugar de la escuela

De Haan asegura que varios jóvenes y profesores se informan del tema a través de los medios de comunicación: "Cuando se le pregunta a los jóvenes si se habla de la sostenibilidad en el contexto escolar, pocos dicen que sí, pero más de un tercio dice que debería ser un tema central. Además, la mayoría de los estudiantes afirman haber obtenido su información de los medios de comunicación".

El tema aún no se ha incorporado firmemente en la formación de los profesores de manera continua. En el mejor de los casos, un profesor asiste a un curso de formación sobre sostenibilidad una vez cada 5 años. No está claro si esto también incluirá el cambio climático.

16 estados federados, 16 enfoques

En Alemania, la soberanía sobre la política educativa recae en los 16 estados Federados de manera independiente. Cada uno decide por sí mismo qué prioridades se establecen en los planes de educación, con respecto a los objetivos para el desarrollo sostenible exigidos por las Naciones Unidas.

"Hay grandes diferencias en la forma en que los estados alemanes individuales abordan estos temas", explica Erika Takano-Forck, miembro de la "Plataforma Nacional para la EDS", donde participa en el foro de expertos sobre las escuelas. Takano-Forck habla de Baden-Württemberg como un ejemplo positivo. Ahí, la educación para la sostenibilidad ha sido nombrada uno de los cuatro pilares del sistema escolar. Renania del Norte-Westfalia ha adoptado su propia estrategia estatal de EDS.

Del conocimiento a la acción

Bruce Phillips, profesor de una escuela privada de Berlín, tiene una preocupación más. Según él, las escuelas no sólo deben impartir conocimientos sobre el cambio climático, sino también dar instrucciones para la acción en la protección del clima. Que eso falta en la mayoría de los libros de escuela.

"Hay consejos para la protección general del medio ambiente, por ejemplo, sobre el reciclaje. Pero no se puede combatir el cambio climático con el reciclaje". Phillips presentó su preocupación al Senado de Berlín, pero no se actuó para cambiar los libros. Ahora Bruce Phillips quiere acercarse a los editores de libros de texto directamente.

Según de Haan, algunos países como Corea del Sur, Escocia o Finlandia, están significativamente mejor situados que Alemania en términos de educación climática en las escuelas. Los planes de estudio de estos países se han revisado centrándose en las cuestiones de sostenibilidad. Para el año 2020, todas las escuelas de la región deben ofrecer una asignatura por año en la que se examinen acontecimientos como el cambio climático desde diferentes perspectivas, por ejemplo, histórica, geográfica y matemática.

Fuente:

DW