Lo llaman terapia con ola. Son interesantes clases de surf en Río de Janeiro destinadas a un público especial. Los aprendices son ciegos, autistas o drogodependientes. Se espera cambiar la vida de esta gente que integra la sociedad.

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Se llama proyecto Ondas Arpoador

La iniciativa empezó hace 3 años. Rogério Pessoa y Tito Gomes son los profesores. Sus clases son para personas que suele estar excluida de la práctica del surf. Cada clase es diferente, prácticamente son sesiones personalizadas.

¿Por qué son clases personalizadas? Cada alumno es especial. Los niños pueden asistir con sus padres y los profesores atienden una doble agenda: los padres no están solo para mirar, les dedican tiempo y un espacio.

Hay muchos niños en condición de parálisis, síndrome de Down o autistas. Son pequeños que miran el surf desde pantallas o en fotos, pero nunca podían practicarlo. Gracias al proyecto Ondas Arpoador, ahora pueden ser surfistas.

Fuente: LEONARDO CARRATO

El proyecto no es una ONG

Tanto Pessoa como Gomes lo declaran: las clases se pagan. Cuando aparece un alumno con dificultadores económicas, se pide a los otros alumnos que entre todos ayuden al nuevo integrante de la escuela de surf.

¿Es criticable que las clases sean pagadas? Los creadores del proyecto dicen que no, todo lo contrario. Consideran que fuese peor si estas clases de surf cayesen en manos públicas, donde todo se desmantela o queda al garete.

En las redes sociales el proyecto Ondas Arpoador conquista popularidad. Lo curioso es que han sido los padres y demás familiares de los alumnos los más agradecidos. Consideran que al fin existe un espacio para personas especiales.

Las sesiones son “terapias familiares”. Niños, invidentes o personas con dependencia a las drogas practican el surf. Sus familiares los acompañan y disfrutan de la playa, siendo atendidos por terapeutas que les hablan sobre la situación familiar.

Es así como cada clase es diferente: se estudia al alumno y se coteja a su grupo familiar. De ese análisis, se deduce la mejor manera de ofrecer una experiencia para todos. ¡Este proyecto de surf en río es bastante original!​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​

Río de Janeiro

Participan varios profesionales

Lo que inició con unas clases de surf, ahora convoca a psicólogos y terapeutas. La gente ha reaccionado de modo muy positivo. Un ejemplo de que el surf puede ser la excusa para que todos se reúnan y hagan un aporte por los demás.

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¿Cuál es tu opinión respecto al proyecto Ondas Arpoador? Es una linda iniciativa, que muchos aplauden. Gran cantidad de personas se suman a estas clases, demostrando la necesidad de este tipo de espacios para aprender y compartir.

Fuente: El País.