El amor marca nuestra vida desde que llegamos al mundo. Todos somos el resultado de la manera en que aprendimos a ver y sentir el mundo desde pequeños. El modo en que se dan esos primeros vínculos incide mucho más de lo que creemos en la forma de amar que tendremos después, al crecer.

Muchas veces no relacionamos lo que nos pasa en el presente con esas primeras experiencias y ejemplos de lo que era el amor. La realidad es que esos patrones calan muy profundo en nosotros, forman parte de nuestra identidad y su cambio genera muchos movimientos.

La terapeuta familiar Kay Yerkovich y su esposo Milan, consejero, crearon el término "estilos de amor" para referirse a estas distintas maneras de amar. Se trata de patrones de nuestra infancia que vuelven a repetirse en la vida adulta.

¿Cuál es el tuyo?

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1. Complaciente

Si creciste con padres que peleaban mucho, eran muy nerviosos, ansiosos o críticos hacia ti, podrías tener hoy esta manera de amar, que se caracteriza por buscar cubrir las necesidades afectivas del otro para que todo esté bien. Evitas la confrontación, y puedes llegar a negar lo que sucede por la sensibilidad que, en el fondo, eso te genera.

2. Negador

Si creciste en una familia desconectada emocionalmente y hoy intentas que todo esté bien, aunque sepas muy en el fondo que no lo está, puede que tengas una manera de amar propia de los negadores.

No sueles centrarte mucho en lo que sientes, y puedes llegar a tener problemas de compromiso, pues necesitas mucho estar solo, y crees que no te hace tanta falta el contacto físico con otro. Pero detrás de eso, hay un gran miedo que podría estar anclado en tu niñez.

3. Vacilador


Si sueles sentir que nadie entiende tus sentimientos, te estresas cuando estás en una relación, y temes mucho que te dejen, puede que este sea tu patrón de amor.

Esto puede relacionarse con actitudes cambiantes de tus padres hacia ti. Frente a la falta o poca estabilidad del amor de los padres, el niño puede angustiarse y eso luego puede repetirse como inseguridad en la vida adulta.

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4. Víctima

Si creciste en un ambiente familiar donde reinó el caos y la falta de comunicación, puede que ésta sea tu manera de amar hoy.

Te sueles sentir atraído por personas controladoras y poco empáticas, y prefieres no tener en consideración tus sentimientos para que todo esté bien.

5. Controlador


Esta manera de amar es inversa a la anterior: en tanto la víctima trata de renunciar a su propio poder, aquí el controlador trata de tomarlo, sin importar lo que cueste.

En la infancia, puedes haber crecido rodeado por el conflicto y sentiste que tú mismo tenías que tomar el control, que cuidarte. Pero hoy pretendes seguir esa lógica, haciendo todo tú solo. A tu alrededor puede que los demás se sientan intimidados por ti.

¿Te identificas con alguno de estos patrones? Conocerlo te puede ayudar a tomar consciencia sobre eso que afecta tus relaciones en el presente para que puedas mejorarlo.

Fuente:

The minds journal