A casi tres años del cierre del antiguo Jardín Zoológico, acompañado por el anuncio de una futura transformación que lo convertiría en un espacio dedicado a la conservación y a la educación, el Ecoparque de Buenos Aires ya muestra considerables signos de cambios y mejorías respecto a lo que anteriormente fue un espacio más bien preocupado por la exhibición de animales que por su bienestar. Estos cambios, que ya se venían evidenciando en la cantidad de animales derivados o en la notoria transformación de los sectores que recientemente abrieron al público, adquieren ahora una nueva dimensión con la inauguración de un conjunto de unidades fundamentales para el cuidado animal.

Hablamos del Reptilario, el Centro de Rescate de Fauna Marina y el Hospital de Fauna Silvestre. Los dos primeros ya se encuentran albergando a diferentes especies de animales, que son cuidadas de cerca por los expertos que trabajan en el lugar. En cuanto al Hospital, las obras estarán finalizadas dentro del próximo semestre.

El Centro de Rescate de Fauna Marina
(Fuente: GCBA)

A diferencia del Reptilario y del Hospital, el Centro de Rescate de Fauna Marina se aloja en un edificio completamente nuevo ya que no era posible adaptar las antiguas construcciones con valor patrimonial que se encuentran en el Ecoparque a los requerimientos del Centro. Las obras concluyeron en febrero de este año y permitieron duplicar la capacidad instalada del Ecoparque para el tratamiento de animales marinos: ahora dispone de 8 piletas (unos 190 m3) para usos específicos y cuarentena.

En esta primera etapa, el Centro será el hábitat designado para los 8 lobos marinos que viven en el parque, además de las tortugas marinas y los pingüinos. Sus instalaciones incluyen un centro de cuidados intensivos, un espacio de nutrición dedicado a la elaboración de alimentos, una oficina para los cuidados y dos depósitos: uno general y otro específicamente destinado a almacenar sal.

Además, el Centro forma parte de la Red de Rescate, Rehabilitación y Reintroducción de Fauna Marina, que funciona en articulación con otras instituciones, como el Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS) y la Fundación Mundo Marino. El objetivo de esta red (y del Centro, como parte de la misma) es brindar un espacio de rehabilitación para aquellos animales marinos que quedan varados o extraviados en las costas del Río de la Plata.

Entre julio de 2016 y diciembre de 2018, más de 1000 animales (incluyendo aves y animales terrestres) llegaron a los centros de rescate del Ecoparque para recibir atención veterinaria.

El nuevo Reptilario
(Fuente: GCBA)

El nuevo Reptilario funciona desde noviembre de 2018 y está dedicado a la conservación de especies provenientes de la región chaqueña; se trabajará, específicamente, en el rescate, la cría y la liberación de serpientes, tortugas y lagartos amenazados.

Este nuevo recinto funciona en lo que anteriormente fue la antigua Casa de los Ciervos, que fue restaurada completamente para evitar la pérdida de este edificio de valor patrimonial. Además de los trabajos necesarios para la recuperación de las instalaciones, se construyeron 7 recintos internos con pileta, calefacción por piso radiante, humificadores y ventilación.

Hospital de Fauna Silvestre
(Fuente: GCBA)

El antiguo recinto de los papiones está siendo remodelado en este momento para lograr que en su interior albergue al nuevo Hospital de Fauna Silvestre, la última de esta serie de instalaciones que dentro de pocos meses estará funcionando en el Ecoparque. Para ello será necesario modernizar y ampliar los espacios e instrumentos.

El Hospital contará con una nursery dedicada a la cría de especies amenazadas, con especial hincapié en aves, reptiles y anfibios; un laboratorio de microbiología; un laboratorio parasitológico; un laboratorio de análisis clínicos; y dos nuevos bretes de internación para grandes mamíferos. Además, se remodelarán los bretes externos ya existentes y se incorporará nueva aparatología, como un equipo de rayos X portátil, un equipo de anestesia portátil y nuevos equipos de fisioterapia.

Fuentes:

GCBA