Países Bajos prohíbe la tenencia y venta de gatos sin pelo y de orejas dobladas por causar enfermedades genéticas: la medida busca proteger el bienestar animal y frenar la reproducción de razas con problemas de salud
El gobierno de Países Bajos anunció la prohibición de la tenencia, cría y venta de gatos sin pelo y de aquellos con orejas dobladas, al considerar que estas características físicas están asociadas a dolencias hereditarias que afectan gravemente su bienestar.
La decisión se enmarca en una política más amplia de protección animal que apunta a desalentar la reproducción selectiva basada en rasgos estéticos que puedan generar sufrimiento. Según las autoridades neerlandesas, priorizar la apariencia por encima de la salud ha derivado en problemas crónicos en distintas razas felinas.
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Qué razas están en el centro de la polémica
Entre los gatos alcanzados por la medida se encuentran los conocidos gatos sin pelo, como el sphynx, y los de orejas dobladas, como el scottish fold. En ambos casos, las características que los hicieron populares en redes sociales y criaderos están vinculadas a mutaciones genéticas.
En el caso de los gatos sin pelo, la ausencia de pelaje puede generar problemas cutáneos, mayor sensibilidad al frío y mayor riesgo de lesiones. Por su parte, los gatos con orejas dobladas presentan una alteración en el cartílago que no solo afecta la forma de las orejas, sino que puede provocar trastornos óseos dolorosos y enfermedades articulares degenerativas.
Por qué se considera una cuestión de bienestar animal
Las autoridades de Países Bajos sostienen que criar animales con rasgos que comprometen su salud va en contra de las normas de bienestar vigentes en el país. La legislación establece que no se deben fomentar características físicas que generen sufrimiento o limiten la calidad de vida del animal.