Un intrigante descubrimiento realizado por biólogos marinos de la Universidad de Columbia Británica ha capturado la atención de la comunidad científica: un grupo de 49 orcas exhibiendo comportamientos de caza únicos en las profundidades marinas frente a las costas de California y Oregón. Este conjunto de orcas no solo ha demostrado una habilidad excepcional para cazar mamíferos marinos, incluidos cachalotes y hasta una tortuga marina, sino que también presenta características distintivas que sugieren que podrían constituir una subpoblación de orcas transitorias o incluso una nueva población oceánica.

El estudio publicado en la revista Aquatic Mammals destaca que la mayoría de estas orcas presentan cicatrices de mordeduras de tiburones, un indicativo de frecuentes encuentros con estos depredadores en mar abierto. Esta evidencia apunta a que el grupo podría residir principalmente en aguas profundas, lejos de la costa, lo que subraya su naturaleza intrépida.

Feroz competencia por la comida entre las orcas

La dieta de estas orcas, rica casi exclusivamente en mamíferos marinos, y su comportamiento de caza destacan en un entorno donde la competencia por el alimento es encarnizada. A diferencia de sus parientes costeros, que se benefician de presas fácilmente accesibles cerca de la costa, estas orcas se aventuran en aguas más profundas en busca de su sustento, lo que las coloca en un nicho ecológico distinto y posiblemente más desafiante.

"El océano abierto es el mayor hábitat de nuestro planeta y las observaciones de orcas en alta mar son escasas", afirma en un comunicado el primer autor del nuevo estudio de población, el estudiante de máster de la Universidad de Columbia Británica Josh McInnes.

"En este caso, estamos empezando a hacernos una idea de los movimientos de las orcas en alta mar y de cómo su ecología y comportamiento difieren de las poblaciones que habitan en zonas costeras", agregó.

Nuevas y letales técnicas de caza

Las técnicas de caza de este grupo de orcas, que mezclan astucia con fuerza bruta, son notablemente diferentes de las empleadas cerca de la costa. Por ejemplo, las orcas han sido observadas lanzando a sus presas al aire o embistiéndolas con violencia antes de alimentarse. En uno de los encuentros más dramáticos, se reportó un ataque coordinado contra un grupo de cachalotes, un comportamiento nunca antes visto en la costa occidental de Estados Unidos.

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"Mostraron técnicas de caza especializadas que difieren de las utilizadas para capturar mamíferos marinos en aguas cercanas a la costa poco profundas asociadas a arrecifes, afloramientos rocosos e islotes", aseguraron los biólogos en el estudio.

"En uno de los primeros encuentros que los investigadores tuvieron con una manada de estas orcas oceánicas, se las observó atacando a una manada de nueve cachalotes hembra adultos, llegando a huir con uno de ellos. Es la primera vez que las orcas atacan cachalotes en la costa occidental", declaró McInnes.

"Otros encuentros incluyen un ataque a un cachalote pigmeo, la depredación de un elefante marino del norte y un delfín de Risso, y lo que parecía ser una calma después de comer después de carroñear una tortuga laúd", agregó.

Aunque se tiene constancia de la presencia de esta población desde 1997, los encuentros con humanos han sido escasos, consistiendo principalmente en informes de pescadores, turistas y otros investigadores ocurridos entre 15 y 370 kilómetros mar adentro.

"Es bastante singular encontrar una nueva población. Lleva mucho tiempo reunir fotos y observaciones para reconocer que hay algo diferente en estas orcas", dijo el coautor Andrew Trites, profesor de la Universidad de Columbia Británica.

Diferencias físicas del grupo de 49 orcas

Este grupo de 49 orcas presenta diferencias físicas con respecto a los ecotipos de orcas conocidos (poblaciones residentes, transeúntes y de alta mar), como variaciones en las aletas dorsales y en los patrones de manchas, lo que sugiere una distinción genética y cultural. Sin embargo, los investigadores subrayan que estas diferencias no implican la existencia de una nueva especie, sino posiblemente de un nuevo ecotipo.

El equipo espera continuar su investigación, ampliando la documentación de avistamientos y recopilando datos acústicos y genéticos, para profundizar en la comprensión de cómo estas orcas se diferencian de otras poblaciones y qué secretos aún pueden revelar sobre la vida en los vastos y misteriosos océanos de nuestro planeta.

Fuente: DW.