El alcaucil o alcachofa proviene de la costa mediterránea y su parte comestible es la flor. En general, se cultiva en climas templados, existen distintas especies y la planta puede llegar a medir hasta dos metros. 

Dentro de sus componentes, el mayor es el agua, pero también aporta fibras, hidratos de carbono, minerales, calcio y vitaminas; lo cual lo vuelve un alimento con increíbles beneficios para tu salud

Sin embargo, a veces, al querer comprarlo, puede que no lo encontremos tan fácilmente, o bien que nos resulte muy costoso en comparación con otros alimentos vegetales. ¿Qué dirías si, por el contrario, pudieras tenerlo a mano todos lo días? Verás que los que tú mismo coseches, además, serán más robustos, grandes y deliciosos que las que puedas comprar. 

¡Aprende cómo plantarlo en tu casa!

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Sembrar

El aucaucil o la alcachofa se puede cultivar desde semillas o hijuelos, durante el verano. Si son desde semillas, debes colocar dos o tres semillas, con un espacio de 60 cm a 80 cm entre cada una. Puedes hacerlo en un semillero y trasplantar cuando la planta tenga una altura de 10 cm.
Los hijuelos, por otro lado, se toman de las plantas madres, luego se cortan sus hojas y raíces, y se plantan.

Debes tener en cuenta que se puedan cultivar en huertos urbanos de terraza o balcón, aunque su productividad será menor que en tierra porque necesita bastante espacio. 

Suelo

El suelo debe ser profundo (por sus raíces), arenoso, fértil y con buen drenaje.

Riego 

Riega con frecuencia en el período de crecimiento. Luego, hazlo en forma continua. No te excedas para no ahogar las raíces.

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Temperatura 

El frío favorece la floración, ya que es una hortaliza de invierno; pero las heladas podrían dañar la planta, por lo tanto si en tu ciudad suelen haber temperaturas muy bajas, protégela. Además, las temperaturas altas y los ambientes secos hacen que las hojas se abran más rápido y las alcachofas tomen un sabor amargo; de manera que lo ideal es un clima templado. 

Luz

A tu planta debe darle el sol, pero no hace falta que sea directo.

Cosecha

La cosecha es en invierno, aproximadamente luego de 90 días de la plantación. Fíjate que la parte comestible se vea compacta, bien formada, y con un buen color verde. Corta el tallo de forma lisa y uniforme. No tienen que estar muy maduras, no se debe haber abierto la flor.

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Poda

Poda las malas hierbas para que tus alcachofas tengan buen aspecto. Luego del primer año de cosecha, además, poda la planta para que crezcan y se desarrollen bien sus hijuelos.

Plagas

Una de las plagas más comunes es el pulgón que puede repelerse con extracto de ajo.

¡Pruébalos asados con un poco de limón y ajo molido!