* Por Milagros Orcoyen

La Fundación Plastic Free Foundation (Fundación Libre de Plástico) se basa en cinco pilares clave, siendo uno de ellos la idea de que la adición de pequeños cambios logra hacer una gran diferencia. Es común tener el sentimiento de que nuestros hábitos no generan un gran impacto en el total de la sociedad, pero esto no es cierto.

Tan solo en el año 2021, 140.000.000 de personas participaron de Julio Sin Plástico. Desde 2011 la Fundación, a través de esta campaña, ha logrado reducir la demanda global del agua embotellada en un 2,3%, la de las frutas y vegetales empaquetados en un 3,1% y la de los sorbetes plásticos en un 4%.

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¿POR QUÉ ES IMPORTANTE REDUCIR EL CONSUMO DE PRODUCTOS ELABORADOS CON PLÁSTICO DE UN SOLO USO?

El plástico de un solo uso se fabrica con la intención de que dure para siempre, a pesar de que usualmente se usa solo unos minutos antes de desecharlo. Por ejemplo, de acuerdo con la Fundación Aquae, una botella PET puede tardar 1.000 años en desaparecer. La ONU estima que cada minuto se compran 1.000.000 de botellas de plástico y, al año, se usan 500.000 millones de bolsas.

Un estudio publicado por la revista científica Environmental Science & Technology revela que entre 1950 y 2015 se fabricaron un estimado de 7.800.000 toneladas de plástico. 79% de este plástico ha sido acumulado en vertederos o en el medio natural y el 12% ha sido incinerado. Tan solo el 9% del plástico ha sido reciclado.

Esta es la razón por la que vivimos rodeados de plástico. La falta de reciclaje, sumada a la difícil degradación de este material evidencian sus graves efectos en los océanos, paisajes, animales y nuestra salud.

La contaminación plástica representa una preocupante amenaza para la Tierra y quienes la habitamos.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Afortunadamente cada vez hay más información y recursos disponibles para ponernos en acción. Un gran primer paso podría ser sumarse a Julio Sin Plástico. Para participar solo es necesario comprometerse y esforzarse para reducir el consumo del plástico de un solo uso durante el mes de julio.

Todas las personas que se sumen al desafío y se registren en la web de la Fundación van a recibir diferentes correos electrónicos con ideas, ejemplos de proyectos y alternativas plastic-free.

Si bien la iniciativa y difusión de la campaña se centra en el mes de julio, tenemos que recordar que la idea es trabajar todos los días para reducir el consumo de plástico. La campaña impulsa, como objetivo final, la incorporación de hábitos perdurables que sean parte de nuestro día a día durante los 12 meses del año.

Son muchas las cosas que se pueden realizar bajo el marco de la campaña. A modo de ejemplo, podríamos mencionar las siguientes:

  • No más vasos descartables: usá vasos reutilizables a la hora de comprar café. Cada vez son más las cafeterías que aceptan que los clientes lleven su propia taza o vaso. De hecho, en muchos casos también ofrecen un descuento para quienes lo hacen.
  • No más bolsas de plástico: usá bolsas de tela para transportar tus compras.
  • No más sorbetes plásticos: hay muchos sustitutos a los sorbetes plásticos, tal como los sorbetes metálicos o de bambú.
  • No más botellas de plástico: no es necesario comprar botellas de plástico cada vez que salís de tu casa. Podés llevar tu propia botella reutilizable.
  • Implementá las 3 R: reutilizá, reciclá y reducí.
  • Comprá a granel: este tipo de compra implica adquirir productos como frutos secos, cereales, alimento para perros o detergente sin ningún tipo de envasado o empaquetado. Los clientes deben llevar su propio recipiente o bolsa y elegir la cantidad que necesitan de cada producto.
  • Optá por cosméticos sustentables: hay diversas opciones de cosméticos sustentables que, no solo generan un menor impacto en el ambiente, sino que el hecho de que sean naturales hace que el beneficio para nuestra salud sea mayor. Por ejemplo, podrías usar shampoo y acondicionador sólido cuyo packaging no posee plástico.
  • Cuidado dental: optá por cepillos de dientes hechos de bambú. Tené en cuenta que las cerdas generalmente están hechas de plástico, por lo deben ser cortadas antes de compostar el cuerpo del cepillo de dientes.
  • Comprá menos: es momento de cambiar nuestra mirada consumista. Antes de realizar una compra, intentá preguntarte si realmente necesitás el producto, además de analizar si posee algún producto sustituto más sustentable.

Julio Sin Plástico es la clara muestra de que cada acción, por más mínima que parezca ser, realmente suma al cambio.

Tal como dice Jane Goodall, Primatóloga, conservacionista y mensajera de la paz de la ONU, “millones de gotas hacen un océano”. Este año sumate a Julio Sin Plástico y aportá tu gota por un futuro mejor.

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*Milagros Orcoyen: miembro del Área de Comunicación del Centro de Desarrollo Sustentable GEO de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.