La minería submarina es una problemática de las cuales más se estuvo hablando y apuntando en lo que va de este año 2023. No conocemos ni tenemos información acerca del fondo submarino pero, sin embargo, ya lo buscan explotar.

La minería submarina tiene como objetivo extraer del fondo del océano metales y minerales. ONGs de todo el mundo se están movilizando estas semanas por que es un mes clave para definir la aprobación o rechazo de esta gran problemática. Sustainable Ocean Alliance SOA y Mission Blue ya iniciaron su campaña y dieron su mensaje en contra de esta actividad.

Pero para empezar: ¿qué es la minería submarina?

En lo más profundo de nuestros océanos, un nuevo capítulo de la exploración humana está teniendo lugar. Empresas mineras, atraídas por la promesa de valiosos metales y minerales, están fijando su mirada en los vastos territorios submarinos. Sin embargo, este emergente y controvertido sector ha generado preocupación en la comunidad científica y ambientalista. A medida que la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA, por sus siglas en inglés) se prepara para discutir el futuro de los océanos del 10 al 28 de julio, la cuestión de la minería submarina se encuentra en el centro del debate.

La minería submarina es una práctica que implica la extracción de minerales y metales del fondo marino, utilizando maquinaria de gran escala y tecnologías especializadas. Actualmente, existe un particular interés en una vasta área ubicada entre México y Hawái, que podría convertirse en el epicentro de esta industria emergente. Sin embargo, este enfoque plantea serias preocupaciones debido a los ecosistemas frágiles y los organismos de crecimiento lento que habitan en las profundidades marinas.

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A diferencia de la exploración terrestre, donde las áreas de extracción generalmente han sido previamente estudiadas, menos del 1% fondo marino ha sido explorado en detalle. Esto significa que estamos considerando aventurarnos en territorios donde nuestra aun no hemos obtenido datos, teniendo más información sobre la luna que sobre el fondo de los océanos. Esta falta de conocimiento plantea un desafío significativo, ya que los impactos a largo plazo de la minería submarina podrían ser prácticamente catastróficos.

Los posibles problemas y consecuencias de la minería submarina

La minería submarina podría generar un impacto en los procesos naturales que almacenan carbono, ya que las máquinas empleadas para ello destruirían los fondos marinos, liberando el carbono almacenado en los sedimentos de aguas profundas, contribuyendo negativamente al cambio climático.

Las especies que habitan en las profundidades marinas son extremadamente vulnerables y poco conocidas. Son organismos frágiles y muy lentos en crecer y reproducirse, por lo que cualquier daño causado por la minería submarina podría tener consecuencias a largo plazo y llevar a la extinción de especies aun no descubiertas.

Además, al perturbar los procesos naturales de captura de carbono, la minería submarina podría exacerbar el cambio climático al liberar grandes cantidades de este gas de efecto invernadero al ambiente.

El impacto de la minería submarina en la biodiversidad marina

La minería submarina destruiría los fondos marinos para extraer metales y minerales, empleando para ello enormes maquinas con un peso superior al de una ballena azul. La propuesta de sumergir gigantescas máquinas diseñadas para destruir los fondos marinos es una muy mala idea.

Los fondos marinos son un hábitat muy importante para la vida en la Tierra y también, el de más difícil acceso. El océano profundo corresponde al 64% de todo el océano mundial, y en casi la mitad de este porcentaje, podemos encontrar zonas que se encuentran a más de 3.000 metros de profundidad.

Pese a lo anterior, es sabido que en el océano profundo, al igual que el medio terrestre, podemos encontrarnos con grandes cordilleras, mesetas, picos volcánicos, cañones y vastas llanuras abisales, que contienen los mismos minerales que encontramos en tierra. Pero la explotación de estos recursos, podría constituir una de las nuevas y más extensas amenazas para los ecosistemas marinos del planeta.

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El futuro de la minería submarina es incierto, pero lo que es seguro es que esta actividad podría tener consecuencias graves en el ecosistema marino y en el clima global. Menos del 1% del fondo marino ha sido explorado, y quieren extraer materiales de una zona donde no tenemos información.

La ISA se reunirá para crear códigos que permitan el comienzo de la minería submarina. Revelará una base de datos que contiene todos los datos medioambientales documentados por los mineros desde 2001. De este modo, los científicos tendrán la oportunidad de analizar la cantidad y la calidad de dicha información. Así podrán determinar si las empresas mineras han cumplido la normativa de la ISA.

Dado que se posee poca información sobre estas zonas abisales en los mares y océanos, estos datos son de gran relevancia para crear planes de gestión medioambiental y para ayudar a determinar el impacto de la minería submarina en el fondo del mar. También serán cruciales para establecer los pronósticos de las consecuencias de la minería con el paso del tiempo.

Conclusión

La minería submarina es una actividad que podría tener consecuencias graves en el ecosistema marino y en el clima global. Es importante que seamos conscientes de los posibles problemas y consecuencias antes de tomar decisiones que puedan afectar a nuestro planeta. Aunque la minería submarina podría ser una solución temporal para la falta de minerales y metales, no podemos permitir que esta actividad destruya un ecosistema tan frágil y desconocido como el fondo del océano.

Es necesario que se protejan estas zonas abisales de la minería submarina y se realicen más investigaciones para entender mejor su importancia en el clima global y en la biodiversidad marina. Solo así podremos asegurarnos de que estas zonas sigan siendo un hogar para las especies que las habitan y un recurso natural para las generaciones futuras.