Los pulpos son un grupo de animales conocidos técnicamente como octópodos, que pertenecen a los moluscos, por lo que guardan similitudes con las almejas, los caracoles y los calamares. Más allá de estas semejanzas, son hermosos y únicos, considerados por muchos como los seres vivos más inteligentes del mundo.

A continuación, te compartimos nueve curiosidades sobre los pulpos que te harán apreciarlos.

Los invertebrados más inteligentes

Entre animales tan brillantes como las abejas o las hormigas, los pulpos destacan por su inteligencia. Los científicos dicen que son capaces de aprender de la experiencia y mantener memorias a corto y largo plazo. También se los ha observado utilizando herramientas.

Tienen tres corazones y sangre azul

Dos corazones sirven para mover la sangre más allá de las branquias, mientras que el tercero bombea sangre al resto del cuerpo. Su sangre es azul debido a su pigmento característico, la hemocianina.

Les gusta jugar

Diversas anécdotas sugieren que los pulpos, con una mente tan activa, son muy curiosos y necesitan estimulación, llegando a comportarse de una manera que casi se puede llamar juguetona.

No tienen tentáculos, sino brazos

Los tentáculos son el término reservados para calamares, sepias y nautilos. Los pulpos tienen ocho brazos, y cero tentáculos. Sus apéndices destacan por tener un grado muy alto de independencia.

Alrededor de dos tercios de sus neuronas están en sus brazos, lo que significa que pueden reaccionar a los estímulos y funcionar a un nivel bastante alto por sí mismos.

Son maestros del camuflaje

Para los depredadores oceánicos, los pulpos están entre las presas más difíciles de detectar, pues su piel cambia de color y patrón para mimetizarse con el entorno. En algunas ocasiones, pueden estar mirándolos directamente sin darse cuenta.

Los científicos descubrieron recientemente que la piel de pulpo contiene las mismas proteínas sensibles a la luz presentes en sus ojos. Esto significa que su piel puede sentir y responder a la luz sin información de los ojos o el cerebro.

Son venenosos

Se cree que todos los pulpos tienen un poco de veneno que proviene de las bacterias que viven dentro de sus cuerpos. Sin embargo, la mayoría no tiene suficiente veneno para herir seriamente a un ser humano.

Aun así, una picadura de un pequeño pulpo de anillos azules puede paralizar a un adulto humano en minutos, y hasta el momento es la única especie de pulpo que puede ser potencialmente mortal para humanos.

A veces caminan por el fondo marino

Es una excelente forma de guardar energía: cuando nadan, el corazón que bombea sangre a sus órganos deja de latir, por lo que gatear es una alternativa más eficiente y menos agotadora.

Sus ventosas son fuertes pero sensibles

Un pulpo común tiene aproximadamente 240 ventosas en cada miembro, y una ventosa particularmente grande puede sostener hasta 15 kilos.

Así como son fuertes, son extremadamente sensibles: pueden captar señales químicas sutiles y moverse individualmente, incluso doblándose a la mitad para hacer un gesto similar al del pellizco.

Viven rápido y mueren jóvenes

Fuente: Shutterstock

Los pulpos tienen vidas generalmente cortas, pero llenas de peligro. Difícilmente viven más de unos pocos años, y algunas especies mueren después de solo seis meses de vida. Además, los machos fallecen al fecundar a la hembra, y la hembra lo hace también después de colocar sus huevos.

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Fuentes:

Live Science

HuffPost

The Dodo