Con las condiciones climáticas actuales, en la superficie del ártico hay un clima hostil, con temperaturas extremas y un paisaje árido. Sin embargo, no todo es es como parece. Debajo de sus monumentales bloques de hielo crece un frondoso bosque de algas llamadas quelpo, también conocidas como kelp. Algunas de ellas están a 60 metros de profundidad.

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¿Cómo?

Estas llamativas selvas submarinas logran sobrevivir en temperaturas cercanas al punto de congelación y en medio de largos períodos de oscuridad. Aunque no lo parezca, funcionan igual que una jungla terrestre. Sirven de hábitat para muchas especies que lo usan como refugio y alimento, además de filtrar el paso de la luz y amortiguar las corrientes.

La investigadora Karen Filbee-Dexter, de la Universidad Laval en Canadá, explica que más de 350 especies pueden vivir en una planta de quelpo, al tiempo que muchos peces, pájaros y mamíferos dependen de este bosque subacuático.

También ayuda a los humanos

El quelpo ayuda a proteger las costas porque disminuye la fuerza de las olas durante las tormentas y reduce la erosión, según explica Filbee-Dexter en un artículo publicado en el portal The Conversation.

Su ayuda no queda ahí, también sirve de alimento para los humanos.

¿Y el cambio climático?

La Dra. Filbee-Dexter explica que ya que el Ártico es una de las zonas donde más se verán los efectos del cambio climático, sin embargo, aún desconocen cómo impactará al quelpo.

Estudiar su expansión puede servir de insumo y fuente de ingresos a comunidades que están amenazadas por el cambio climático, por lo que considera que entender su desarrollo debe ser una prioridad para las naciones árticas.

Fuentes:

BBC