La selva amazónica es la selva tropical más grande del mundo, con más de 7 millones de kilómetros cuadrados en nueve países sudamericanos. La mayor parte se encuentra Brasil y Perú.

En los últimos días ha sido el centro de las miradas del mundo por los incendios forestales que arrasan cientos de miles de hectáreas. Se trata de una verdadera emergencia ambiental, pues la selva amazónica es una de las regiones con mayor biodiversidad de todo el mundo, y su deterioro tendría consecuencias a nivel mundial.

A continuación, te contamos cinco motivos por los que hay que proteger el Amazonas a toda costa.

[También podría interesarte: 10 formas de proteger el Amazonas aunque no estés allí]

Fuente: RCN

Biodiversidad única

La selva amazónica es una de las ecorregiones más importantes del mundo. Es una región selvática con un sistema ecológico de clima, suelos, hidrología, flora y fauna que es único en el mundo.

La cuenca del Amazonas abarca 7,4 millones de kilómetros cuadrados, cubriendo casi el 40% de América Latina. De ese total, unos 2 millones de kilómetros son espacios protegidos para preservar la biodiversidad.

Una cuarta parte de las especies de la Tierra se encuentran allí: 30.000 especies de plantas, 2.500 especies de peces, 1.500 aves, 500 mamíferos, 550 reptiles y 2,5 millones de insectos. En las últimas dos décadas se han descubierto más de 2.200 nuevas especies.

El pulmón del planeta

En el Amazonas se encuentra un tercio de los bosques vírgenes del planeta, así como un quinto de las aguas dulces no congeladas. Esto lo convierte en uno de los mayores sumideros de carbono del planeta.

La madera, el suelo y la materia orgánica muerta de plantas, animales, hongos y microorganismos amazónicos actúan como fuentes de aire fresco que absorben el dióxido de carbono y expulsan oxígeno. Esto contribuye a contrarrestar el cambio climático y las emisiones gases de efecto invernadero, pero la deforestación y los incendios forestales amenazan a este sumidero que tanto necesitamos.

Es el hogar de cientos de tribus

El bosque amazónico es el hogar de alrededor de 34 millones de personas en distintos países. También es el hogar de aproximadamente 420 pueblos indígenas.

En total, la población indígena amazónica es de unos 3 millones de personas, que hablan 86 idiomas y 650 dialectos. La riqueza natural y cultural también debe ser preservada.

Manaos es el centro económico del Amazonas

Manaos es la capital del estado brasileño de Amazonas, el más grande de Brasil y el noveno más grande del mundo. Posee una población de casi 2 millones de personas y fue fundado hace más de 300 años.

En las últimas décadas, la capital de Amazonas se ha convertido en el tercer centro económico de Brasil, superado solo por Sao Paulo y Río de Janeiro. Subsiste principalmente de la exportación de productos electrónicos.

Está siendo deforestado en exceso

En los últimos 50 años, casi un 20% de la selva amazónica ha desaparecido como resultado de la deforestación, y todo indica que la cifra va a seguir creciendo.

Alrededor de 2.254 km2 de la selva amazónica fueron cortados en julio, un aumento del 278% respecto al año anterior. El suelo deforestado se usa para soja y ganadería, la construcción de represas hidroeléctricas y carreteras, y la industria minera.

[También podría interesarte: Arde el pulmón del mundo: las consecuencias de la destrucción de la Amazonia]

El Amazonas es un tesoro natural, y debemos proteferlo entre todos.

Fuentes:

El Comercio

BBC Mundo