Perú es el primer país en otorgar derechos a las abeja: la decisión marca un precedente ambiental en América Latina y refuerza la protección de los polinizadores, clave para la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la Amazonía.

Un hito ambiental que reconoce a las abejas como sujetos de protección legal

Perú se convirtió en el primer país del mundo en otorgar derechos legales específicos a las abejas, reconociendo su rol esencial en los ecosistemas y en la producción de alimentos. La medida busca garantizar su protección frente a prácticas que ponen en riesgo su supervivencia, como el uso indiscriminado de agroquímicos, la deforestación y la pérdida de hábitats naturales.

Este avance legal no solo posiciona al país como referente en materia ambiental, sino que también abre el debate sobre la necesidad de repensar el vínculo entre los sistemas productivos y la naturaleza.

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Por qué las abejas son clave para la biodiversidad y la seguridad alimentaria

Imagen: El reconocimiento legal de las abejas en Perú sienta un precedente histórico que podría replicarse en otros países de la región y del mundo. (Imagen: Pinterest)

Las abejas cumplen un rol central como polinizadoras, ya que intervienen en la reproducción de más del 70% de los cultivos que consumimos a diario. Sin ellas, se verían afectados alimentos básicos como frutas, verduras, semillas y frutos secos.

Además, su presencia es un indicador de la salud de los ecosistemas. La disminución de las poblaciones de abejas en el mundo encendió alertas científicas y ambientales, impulsando iniciativas como esta para frenar su declive.

Un impacto que va más allá de las abejas: Amazonía y ecosistemas protegidos

La decisión peruana también tiene un fuerte impacto en la protección de la Amazonía, donde las abejas nativas cumplen un rol fundamental en la regeneración de los bosques y la diversidad vegetal.

Al reconocer derechos legales a estos polinizadores, se fortalecen las políticas de conservación de los ecosistemas y se promueve una mirada integral que conecta biodiversidad, comunidades locales y desarrollo sostenible.