Ya es posible reservar una estancia en un hotel en la Luna por 250.000 dólares, pero viajar sigue siendo el gran desafío

La Luna vuelve a estar en el centro de la escena, pero esta vez no solo como destino científico. Una empresa privada anunció que ya es posible reservar una futura estancia en un hotel lunar, con un depósito inicial de 250.000 dólares. Sin embargo, el anuncio viene con una aclaración clave: reservar no significa viajar, sino ingresar en un proceso largo, incierto y lleno de condiciones técnicas.

La propuesta reactiva el debate sobre el turismo espacial y plantea una pregunta inevitable: ¿qué tan cerca estamos realmente de vacacionar fuera de la Tierra?

Qué implica reservar un hotel en la Luna

El proyecto está impulsado por la empresa GRU Space, que abrió un programa de acceso temprano para quienes quieran anotarse como posibles huéspedes en futuras misiones lunares. No se trata de comprar un pasaje ni de elegir habitación, sino de postularse para un proceso de selección.

El primer paso es pagar una tasa no reembolsable de 1.000 dólares. Si el solicitante es aceptado, puede realizar un depósito mayor —de 250.000 o hasta 1 millón de dólares— que sí es reembolsable y que, eventualmente, se descontaría del precio final del viaje.

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Imagen: xataka

Cuánto costaría viajar a la Luna

Aunque el depósito inicial es elevado, la propia empresa reconoce que el costo total del viaje superaría ampliamente los 10 millones de dólares. Por ahora, el sistema funciona más como una forma de medir el interés del mercado que como una venta concreta de turismo espacial.

La compañía aclara que el proceso también evalúa la capacidad física y psicológica de los candidatos para soportar un viaje fuera del planeta.

El verdadero desafío: vivir en la Luna

Más allá del impacto mediático, el principal obstáculo no es el dinero, sino la habitabilidad lunar. GRU Space sostiene que el gran cuello de botella del futuro espacial no será llegar a la Luna, sino poder permanecer allí sin depender constantemente de una nave.

El hotel lunar se presenta así como un laboratorio extremo: un espacio que obligaría a resolver problemas como:

Cómo sería el hotel en la Luna

El proyecto no arranca con una estructura permanente. En una primera etapa, la empresa planea probar hábitats inflables, más livianos y fáciles de transportar. Luego, el objetivo es fabricar materiales directamente en la Luna, utilizando el suelo lunar mediante técnicas de geopolímeros, para reducir la dependencia de envíos desde la Tierra.

Según la hoja de ruta publicada:

Todo el plan está sujeto a que cada etapa funcione sin fallas.