Descubren la temperatura más fría de los océanos en la historia- científicos registraron la temperatura oceánica más baja de la historia de la Tierra y reabren el misterio de cómo sobrevivió la vida
Un nuevo estudio científico reveló que, hace 700 millones de años, los océanos fueron mucho más fríos y salinos de lo que se creía. El hallazgo refuerza la hipótesis de la “Tierra bola de nieve” y plantea una pregunta clave: ¿cómo logró la vida resistir condiciones tan extremas?.
Cómo fue el descubrimiento de la temperatura más fría de los océanos
Hace unos 700 millones de años, durante el período geológico conocido como Criogénico, la Tierra atravesó una de las etapas más extremas de su historia. Según la hipótesis de la Snowball Earth (Tierra bola de nieve), gran parte del planeta quedó cubierta por capas de hielo de cientos de metros de espesor.
Ahora, un estudio publicado en Nature Communications logró estimar con mayor precisión cuán fríos eran los océanos en ese momento: alrededor de -15 °C, una temperatura mucho más baja que la registrada en los mares actuales. Para evitar congelarse por completo, el agua oceánica habría tenido una salinidad más de cuatro veces superior a la actual.
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Rocas antiguas que guardan pistas del pasado extremo
La investigación se basó en el análisis de antiguos depósitos de hierro encontrados en rocas que, en aquel entonces, estaban bajo el océano. Estas capas de óxido —similares al óxido que vemos hoy como “herrumbre”— se formaron cuando el oxígeno reaccionó con el hierro disuelto en el agua.
Lo que llamó la atención de los científicos fue que estas partículas de hierro eran significativamente más pesadas que las registradas en otros períodos de la historia del planeta. Los modelos geoquímicos demostraron que solo océanos extremadamente fríos y salinos podrían explicar ese fenómeno.
El gran enigma: ¿cómo sobrevivió la vida?
A pesar de las condiciones extremas, la vida no solo sobrevivió, sino que más tarde prosperó. Los científicos barajan varias hipótesis:
- Refugios en fuentes hidrotermales, donde organismos podían obtener energía química.
- Charcas de agua de deshielo sobre el hielo, similares a ecosistemas actuales en la Antártida.
- Zonas marginales del hielo, donde el agua derretida aportaba oxígeno.
- Microorganismos adaptados a ambientes fríos y salinos, como los que hoy viven bajo el hielo en lagos antárticos.