¿Alguna vez te preguntaste cómo sería un día en la vida de alguna de las mentes más brillantes de la humanidad? Ésa fue la pregunta que se hizo el reportero Mason Currey, y su curiosidad fue tan grande, que se dedicó a investigar cómo era el día a día y la distribución de sus tareas diarias de más de 20 hombres y mujeres que él admiraba. 

El resultado de su investigación fue compilado en un libro, y para cada personaje se elaboró un interesante gráfico que permite ver, en un reloj, cuántas horas dedicaban a cada tarea, y en qué momento del día. 

El color blanco representa las horas de sueño; el verde, el trabajo principal (escribir, pintar, componer, investigar); el verde claro, tareas subsidiarias a su actividad, como leer o estudiar las producciones de los colegas; el azul, el tiempo que empleaban en hacer ejercicio; y el anaranjado, el que destinaban a socializar. 

¿Se parece tu rutina diaria a la de alguno de ellos?

1. Maya Angelou

La autora, poeta, bailarina, actriz y cantante estadounidense Maya Angelou es curiosamente la única mujer que se incluyó en la lista. Se iba a dormir a las diez de la noche y dormía siete horas y media cada día, pero lo más curioso es que dedicaba a su trabajo creativo siete horas seguidas que no pasaba en su casa, sino en cuartos de hotel que rentaba especialmente para eso.

2. Mozart

El famoso compositor dormía solo cinco horas por día. Además de componer, cosa que hacía dos veces al día, justo luego de levantarse y justo antes de acostarse, dedicaba cerca de cuatro horas diarias a dar clases y otras tantas, a ofrecer conciertos. Cuando no los tenía, seguía componiendo.

3. Immanuel Kant

El importante filósofo Immanuel Kant fue revolucionario en cuanto a sus ideas filosóficas, pero en su vida personal no tenía simpatía por los cambios. Cuando descubrió la rutina de trabajo en 1783, no la abandonó hasta la muerte. Kant prácticamente nunca salió de Königsberg , la ciudad en la que nació y murió.

Se levantaba a las cinco de la mañana, y luego de relajarse durante una hora, dedicaba otra a escribir. Más tarde daba clases hasta las once de la mañana, y en ese momento iba a comer a una taberna. Era la única comida importante que hacía en el día. Por la tarde, luego de una caminata, visitaba a su amigo Joseph Green, pero no con motivos sociales sino para tener conversaciones teóricas y trabajar juntos. Antes de acostarse, dedicaba varias horas a leer.

4. Charles Dickens

El escritor inglés Charles Dickens llevaba una vida ordenada y activa. Dormía siete horas, y luego de desayunar trabajaba cinco horas en su estudio sin parar, y en absoluto silencio. Luego, por la tarde, hacía largas caminatas por Londres o por las afueras. Tenía una hora libre antes de la cena y terminaba el día compartiendo con amigos o familiares varias horas de entretenimiento.

5. Beethoven

Beethoven componía durante ocho horas al día, siempre por la mañana. Su tiempo libre no era realmente libre: salía todos los días a caminar, pero siempre llevando lápiz y papel por si la inspiración lo encontraba por el camino. Por la noche, se relajaba.

6. Honoré de Balzac

Honoré de Balzac fue un novelista francés representante de la llamada novela realista del siglo XIX, nacido en 1799. En su rutina prácticamente no había tiempo para nada que no fuese escribir: se despertaba a la una de la madrugaba y trabajaba casi quince horas seguidas, interrumpidas solamente por una siesta de una hora y media en la mitad de la mañana. Luego hacía algo de ejercicio, cenaba y recibía visitas durante tan solo dos horas. A las nueve de la noche ya estaba durmiendo para prepararse para otra madrugada agotadora.

Si quieres conocer cómo era la rutina de otras grandes mentes, puedes seguir este enlace.