Uno de esos días que parecen similares a cualquier otro, Facundo y Laura se encontraron en el mismo lugar. Sentados tras un escritorio en una oficina, miraban por la ventana ansiando algo más, convencidos de que el mundo no podía ser solo un trabajo rutinario de 9 horas. Fue ahí que, casi como si tratara de un rapto o una epifanía repentina, el deseo que había estado anidando en ellos se abrió lugar y decidieron dejar todo e ir en busca de su verdadero sueño: viajar por el mundo. 

Y así lo hicieron. En el 2015, ambos tomaron su bicicleta y se lanzaron a vivir un año de aventuras, atravesando Argentina y Chile y recorriendo más de 7.500 kilómetros, ¡cruzando incluso la Cordillera de los Andes en 4 oportunidades! 

Antes de decidir dejar su vida tal cual era, ambos trabajaban en agencias de publicidad. Además, Facundo tocaba la guitarra y pasaba música en bares y fiestas; y Laura actuaba en el circuito de teatro independiente de Argentina. La creatividad y el arte estaban presentes en su vida y latían en sus corazones, esperando el momento para animarse a dar un salto aun más alto. 

La vida en la ciudad, la rutina de oficina, el tránsito y el ruido comenzó a hacerles constantemente la pregunta de si realmente era eso lo que querían para sus vidas. Y si no era eso, era el momento para ir por la verdadera respuesta: ¡viajar!

A partir de ahí vendieron todo lo que tenían (muebles, electrodomésticos, ropa, tuppers, guitarras, ¡todo!) y con eso compraron las bicicletas y el equipamiento necesario. Además hicieron una campaña para juntar dinero en idea.me.

La bicicleta fue el primer medio de transporte en el que pensaron. Les pareció más romántica la idea de que aquello que los impulsara fuera su propia energía. Además, moverse en bicicleta era más austero y económico. 

Pedaleando, Facu y Lau recorrieron Argentina, desde el sur (Ushuaia) al norte (la Quiaca). "La idea inicial era recorrer Argentina en toda su extensión, pero como somos bastante inquietos a la tercera semana de viaje decidimos cruzar a Chile. Así fue como el viaje se convirtió en una desafiante aventura que nos llevó a cruzar la Cordillera de los Andes en cuatro oportunidades, pedalear a más de 3.700 metros sobre el nivel del mar y conocer mucha, pero mucha gente hermosa", cuentan entusiasmados. 

Para poder seguir con su sueño, en el sur de Argentina (San Martín de los Andes) se detuvieron un mes y se dedicaron a vender torta vegana y dulce casero. También pasaron música en bares y con el dinero que recaudaron pudieron terminar el viaje.

Pero luego de un año de haber viajado en bicicleta, decidieron cambiar el medio de transporte y seguir camino en una camioneta. 

 Actualmente Lau y Facu estan preparándose para volver a salir a la ruta en busca de su próxima aventura. Además, están promocionando un libro que escribieron que relata sus vivencias: cómo fue dejar la ciudad, la oficina y lanzarse a viajar, la bitácora del recorrido y muchas reflexiones personales acerca de la vida intercaladas entre las anécdotas. "El libro en toda su extensión es una invitación a despertar el soñador que todos llevamos dentro", explican. 

Para su próximo viaje, la receta fue la misma: vendieron todo lo que tenían: sus bicicletas, las alforjas y todo el equipamiento para comprar la camioneta que acondicionarán hasta convertir en una casa rodante para ir desde Argentina para Brasil y seguir subiendo hacia el norte, sin un rumbo más preciso que la convicción de, como dicen, "despertar al soñador que llevan dentro".

Conoce más sobre Lau y Facu en el siguiente video que grabaron para la campaña de recaudación de dinero para su primer viaje: