Es un placer encontrar una pieza de ropa interior en el color que estábamos buscando (en este caso blanco), que además es cómoda y tiene un diseño agradable.

Pero luego de te lo pones por un par de semanas y el sudor, la ropa y el desodorante lo convierten en una esponja de manchas oscuras y amarillentas. Realmente desilusiona mucho, y puede que las manchas no salgan con un lavado tradicional.

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Para estos casos, existen dos recetas muy sencillas que solo requieren de una preparación mínima y un tiempo de espera para devolverle toda su gloria a tu ropa interior blanca.

Antes de comenzar, recuerda que deberías proteger tus manos un par de guantes, sobre todo si tienes la piel delicada. Los de hule para lavar tus platos harán la tarea.

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Receta 1 (rápida)

Para la primera receta lo que necesitas 2 litros de agua tibia, 2 cucharadas de sal, 2 cucharadas de bicarbonato y 1 cucharada de detergente. El proceso es este:

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Receta 2 (estándar)

Para la primera receta lo que necesitas 6 litros de agua tibia, 6 cucharadas de bicarbonato, 2 cucharadas de agua oxigenada. Ten en cuenta que, por los ingredientes que utilizarás, es mejor hacer el proceso en un área ventilada. Evita inhalar los vapores que libera.

El proceso es así:

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¡Y listo! Con estas dos recetas, una para casos no muy serios y otra para manchas muy difíciles, podrás devolverle el brillo original a tus prendas blancas de ropa interior.

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Fabiosa